Comerciantes del lugar se mantienen escépticos ante el anuncio de las obras, atendiendo a que durante años vivieron el abandono de la Municipalidad de Asunción, así como también la falta de compromiso por parte de los sucesivos gobiernos, que prometieron renovar el lugar, pero nunca cumplieron.
En un acto oficial que tuvo lugar en la tarde del jueves –en el que participaron la primera dama, Leticia Ocampos, y el intendente de Asunción, Luis Bello–, se realizó el anuncio del inicio de las obras de restauración a través del programa Tekorenda, iniciativa del Gobierno para recuperar sitios patrimoniales.
Se prevé la recuperación de fachadas, galerías, patios y elementos arquitectónicos originales del edificio, señala un comunicado de la Secretaría Nacional de Cultura.
Para realizar las obras se contrató a la empresa Tecnicon SA, y se planifica un plazo de 12 meses de trabajos. El monto del contrato asciende a G. 2.836.302.627.
Ocampos resaltó que además de la refacción edilicia, la restauración implica “habitar espacios, movilizar a las comunidades, dinamizar la economía local y trabajar en territorio cerca de las personas”.
Promesas
Luis Bello aseguró por su parte que la obra en La Recova hará que Asunción “vuelva a tener este lugar hermoso y vuelva a retumbar como un ícono de su cultura y de su historia”.
Detrás de los discursos oficiales, se hallan el temor y el escepticismo de quienes han sostenido el lugar por más de 40 y 60 años. María Elena Fetes, comerciante del lugar, aseguró que esta noticia genera más preocupación que alivio.
“Siempre hay promesas que no se cumplen”, afirmó en una entrevista con Última Hora. La trabajadora recordó que tanto candidatos como autoridades oficiales solo aparecen en época de campaña para luego desaparecer, dejando el lugar sumido en la suciedad y la inseguridad.
“Hace años que está abandonado el lugar. Yo trabajo aquí hace más de 40 años. Cuando vienen a hacer la foto, solo aparecen los que están en campaña. Pero después nunca nadie viene a mirar”, aseguró la vendedora.
Mencionó, por otro lado, que la disminución de impuestos en el centro no la benefició, al menos hasta el momento. Remarcó que esta es una de las razones por las cuales el centro permanece en estado de abandono.
“Acá todavía no bajan (el impuesto). Los turistas preguntan: ‘¿Dónde es el centro de la ciudad?’, y me dio vergüenza. Mirá cómo están las calles, las paredes, las escuelas. Acá (en el corredor) está vacío”, observó.
Otra comerciante consultada por Última Hora apuntó igualmente al deterioro visible en techos, paredes y calles, y resaltó que la Municipalidad de Asunción nunca dejó de enviar a sus cobradores de impuestos, aunque los servicios y el mantenimiento brillen por su ausencia.
Existe un sentimiento generalizado entre los vendedores y también ciudadanos que transitan por la zona, de que el centro está “muerto” y que el Gobierno falló en promocionar un sitio que debería ser el orgullo turístico del Paraguay.
Permisionarios y locatarios temen además que sus productos no puedan caber dentro de los espacios a los cuales el Gobierno quiere trasladarlos, en el Centro Cultural del Puerto.
Consultados sobre el sitio en el que trabajarían los comerciantes durante el periodo de obras, así como también las fechas de inicio de obras in situ y los detalles de las intervenciones, los encargados de Comunicación de Cultura no pudieron dar una respuesta.
Según el comunicado remitido por esta dependencia del Gobierno, el programa Tekorenda es una iniciativa gubernamental que cuenta con una inversión inicial de USD 5 millones (G. 38.800 millones) para una primera etapa de intervención en ocho espacios patrimoniales del país. Articula el trabajo de Itaipú Binacional, la CAF y el PNUD.
Durante el proceso de implementación, se espera identificar diez sitios patrimoniales para su inclusión en 2027.