12 jul 2026

La prohibición de bañarse en el lago Ypacaraí es letra muerta en Areguá

Cientos de veraneantes ingresaron ayer a las aguas contaminadas del lago, que todavía contienen alto nivel de las nocivas cianobacterias. Los carteles de advertencia fueron retirados de la playa municipal.

Al agua.  Cientos de personas ingresaron ayer a las contaminadas aguas del lago Ypacaraí.

Al agua. Cientos de personas ingresaron ayer a las contaminadas aguas del lago Ypacaraí.

“Para calmar el calor”, fue la excusa más recurrente de los pobladores y visitantes que se acercaron ayer hasta las playas de Areguá e ingresaron al lago Ypacaraí pese a que todavía rige la prohibición del Ministerio de Salud Pública (MSP), de bañarse en las aguas.

Es que en octubre del 2012 se descubrieron algas tóxicas (cianobacterias) altamente nocivas para la salud de las personas en el conocido lago azul de Ypacaraí. “Hace como quince días que acá en Areguá terminó lo de la prohibición, sacaron los carteles de advertencia y la gente viene a bañarse tranquilamente”, dijo el poblador Daniel Villanueva.

Solo se conservan dos carteles de advertencia en el sitio, uno de ellos escondido entre los árboles del estacionamiento para motocicletas. Al igual que en San Bernardino, la mayoría de los que ingresan al lago a refrescarse del calor en Areguá son niños. Mientras, los padres observan sentados en la arena de la playa.

“Vine con mi familia y cuando entramos a la playa los empleados que nos dieron las boletas de acceso nos dijeron que el lago ya está habilitado para el baño, que ya está limpio”, afirmó Teófilo Brítez, luego de darse un chapuzón en el lugar. El veraneante visitó las playas en compañía de su familia desde Luque.

No aptas. El intendente de Areguá, Osvaldo Leiva, sostuvo que la restricción de bañarse en las aguas del Ypacaraí rige en toda la cuenca del lago.

“Estamos muy esperanzados con el último estudio que realizó la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) y que estaría listo este jueves”, indicó el jefe municipal.

Aseguró que los carteles de advertencia en las playas de la ciudad fueron destruidos por los propios visitantes que se acercan a diario, pero sin embargo conservan todavía pasacalles con el aviso de no ingresar al lago, en la entrada.

“Yo mismo ingresé varias veces al lago para trabajar con los coreanos en el monitoreo que realizan y hasta ahora no me pasó nada”, remarcó.

Leiva destacó igualmente que con la ayuda de la Gobernación del Departamento Central pudieron instalar un gimnasio y un caminero en la playa, para que la gente disfrute haciendo ejercicios y no tenga que cerrarse el acceso.

De acuerdo al último estudio llevado a cabo por Digesa, que depende del MSP, en Areguá el nivel de las algas tóxicas es de alrededor de 120.000 células por mililitro de agua. El nivel permitido por las normas internacionales para el uso del líquido vital es de 20.000 células por mililitro.

La Municipalidad de Areguá aseguró que los coreanos siguen trabajando arduamente para que los niveles de algas tóxicas disminuyan.

En ese sentido, el gobernador de Central, Blas Lanzoni, lamentó días atrás que la Secretaría del Ambiente (Seam) todavía no habilite el Ypacaraí.

San Bernardino. En la Villa Veraniega de San Bernardino, algunos bañistas también ingresaron a las aguas del Ypacaraí, pese a que también rige la prohibición en la localidad. “Es increíble cómo la gente puede ingresar con lo contaminada que está el agua”, dijo la veraneante Miriam Cuenca. El movimiento de personas fue escaso en esta ciudad.