Tras comenzar la sesión en el mismo nivel al que cerró ayer, 290 puntos básicos, el interés extra que exigen los inversores por comprar bonos nacionales a diez años en vez de alemanes, alcanzaba los 300 puntos básicos, afectada por los rumores sobre el déficit de Grecia, que podría ser mayor de lo previsto.
La Oficina de Presupuesto del Parlamento griego, un organismo creado en abril para seguir el proceso de ejecución de las medidas presupuestarias, indicaba ayer en un informe que la deuda griega está “fuera de todo control”.
Señalaba, además, que la gestión del Gobierno no solventa los problemas económicos, por lo que es probable que en 2011 no se cumplan los objetivos de consolidación fiscal.
Tras rebasar en agosto los 400 puntos básicos, su nivel más alto de todos los tiempos, la prima de riesgo española se relajaba una vez que el BCE decidía, en la segunda semana del mes, comprar bonos soberanos portugueses, italianos y españoles.
A partir de entonces el riesgo país de España, y en menor medida el de otros países de la zona del euro, se relajaba y se alejaba del nivel de los 300 puntos básicos, al tiempo que la rentabilidad del bono hispano no alcanzaba el 5 por ciento.
Sin embargo, las renovadas dudas de los mercados sobre la situación griega y las divergencias entre el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea sobre la resolución de la crisis de deuda y la recapitalización de los bancos problemáticos afectaban en los últimos días al riesgo país de España, Italia, Grecia, Portugal, e Irlanda.
El rendimiento del bono español a diez años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo permite medir el riesgo país, superaba esta semana de nuevo el 5 por ciento, y se situaba hoy en el 5,061 por ciento, frente al 5,021 por ciento de la apertura.
El rendimiento del bono germano caía al 2,104 por ciento desde el 2,118 por ciento de primera hora.