AFP
GINEBRA, SUIZA
El virus de la gripe porcina dejó más de 700 muertos en cuatro meses y es motivo de gran preocupación debido a su propagación a gran velocidad en el planeta.
La enfermedad, que apareció a finales de marzo, fue declarada pandemia el 11 de junio por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que confirmó ayer más de 700 muertes. El anterior balance de la organización, del 6 de julio, señalaba 429 muertos por el virus A H1N1. “En las pandemias anteriores, pasaron más de 6 meses antes de que los virus gripales se propagaran tanto como lo ha hecho el nuevo virus H1N1 en menos de 6 semanas”, según la OMS, que renunció a establecer un balance del número de pacientes.
“No tenemos una imagen completa de la pandemia”, reconoció el martes una portavoz de la organización. Se van a crear “modelos matemáticos” para permitir a la organización ayudar a los países afectados a adaptar su respuesta a la propagación del virus.
“Diferentes países se enfrentan a la pandemia a diferentes niveles y en diferentes fases”, reveló la portavoz, Aphaluck Bhatiaseve. “Realmente son los países los que deben considerar las medidas que estiman mejor adaptadas a su situación”, añadió.
Una extensión simultánea de la pandemia en varios países ya golpeados por la pobreza, los conflictos y la hambruna podría provocar una “nueva crisis humanitaria importante”, indicó el martes el jefe de operaciones humanitarias de la ONU, John Holmes. Muchas personas que necesitan ayuda internacional se encuentran “apiñadas, como en campos, y por lo tanto, especialmente vulnerables” a la rápida propagación del virus A H1N1.