06 mar. 2026

“La mujer del espejo”, una novela “feminista” de Schmitt para cultivar la insumisión

Madrid, 20 feb (EFE).- Cuando Éric-Emmanuel Schmitt se propuso escribir su última novela, “La mujer del espejo”, pretendía mostrar que ser uno mismo “siempre es más difícil para una mujer que para un hombre”, razón por la que escribió un libro “feminista” en el que sus protagonistas se rebelan contra el sometimiento y la sumisión.

El reconocido escritor francés, autor de novelas de éxito como “Ulises from Bagdad” o “El señor Ibrahim y las flores del Corán”, se mete en su última obra, publicada por Alevosía (Siruela), en la piel de tres mujeres, Anne, que vive en la Brujas del Renacimiento; Hanna, aristócrata de la Viena imperial de principios del XX; y Anna, una actriz del Hollywood actual.

“El reto era convertirme en esas tres mujeres, sentir el mundo a través de sus cuerpos y su psicología”, asegura Schmitt en una entrevista con Efe, en la que señala, con humor, que eso solo se consigue a través de la literatura, “porque la cirugía es cara y además no es reversible”.

En ese sentido, “La mujer del espejo” es, según su autor, no sólo un libro “femenino” sino también “feminista”, al considerar que para ser feminista “no hace falta ser mujer”.

Aunque el hilo conductor de sus tres protagonistas, Anne, Hanna y Anny, es la insumisión, se trata de una insubordinación “espontánea, natural”, ya que las tres son “dulces y abiertas"; “no son rebeldes por naturaleza, sino por necesidad”.

A pesar de que la joven plebeya Anne (Brujas), la aristócrata Hanna (Viena) y la famosa actriz Anny (Hollywood) tienen todo para ser felices, ninguna de ellas lo logra por las presiones de su época hacia la mujer, ante las cuales se rebelan buscando su parcela de libertad.

Éric-Emmanuel Schmitt reconoce que le ha costado “cincuenta años” de observación “y empatía” aprender a trazar los retratos psicológicos que realiza en su última obra, y admite que le hace “feliz” sentarse a observar a las personas “y jugar” a ser ellas, “a ver el mundo a través de sus ojos y su psicología”.

Aunque afirma que no le gusta “hablar mal” de otros libros, considera que best-seller como “50 sombras de Grey”, de gran éxito en España, pretenden “alimentar los prejuicios actuales” y están concebidos pensando “en el mercado editorial”, algo que, afirma, él no hace nunca, sino que escribe el libro que lleva “dentro”.

En su caso utiliza la literatura para favorecer “la tolerancia”, al considerar que sólo un libro permite acercar al lector a diferentes personajes “que normalmente le serían ajenos” y “romper las barreras” entre un lector cristiano y un personaje budista o musulmán.

En materia religiosa la época actual “es maravillosa” por lo que tiene “de plural”, y asegura que la religión hoy en día se ofrece “como una propuesta, no como un modelo único”, por lo que confía en que ésta ayude a los humanos “a ser más inteligentes”.

Schmitt escribió la novela, en la que se intercalan los capítulos de las tres protagonistas, en el mismo orden en que se lee, “y no como un guión cinematográfico, en el que se hubieran rodado las tres trayectorias por separado”, algo que ha dificultado su trabajo “al tener que regresar al lenguaje propio de cada época”, pero que también le ha permitido crear los “juegos de espejo” de la misma.

Gran melómano, el escritor admite que su novela está orquestada como una composición musical con continuas referencias a la música, a la que le atribuye un poder espiritual “sanador” frente a la literatura, que ayuda a “crecer” intelectualmente.

En opinión del escritor francés los prejuicios contra todo lo nuevo que aparecen en la novela “no terminarán nunca” y el combate “contra la idiotez y la intolerancia será eterno”, y asegura que aunque confía en que individualmente las personas pueden progresar, no tiene esa confianza en la sociedad, que colectivamente “no progresa”.

Ante eso lo importante es, como hacen sus protagonistas, “cultivar la insumisión” con la época en la que uno vive, auténtica “clave” para recuperar la libertad, y señala que aunque cada época “tiene sus llaves para descifrar el mundo”, al final todas son “insuficientes”.

Pese a ser la más “materialista”, la época actual, tiene la ventaja de contar con la perspectiva histórica que le permite afrontar mejor la vida, como demuestra el final del libro, en el que confluyen los destinos de Anne, Hanna y Anny.

Por Concha Carrón

Más contenido de esta sección
La escalada bélica en Oriente Medio, iniciada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, puede tener “enormes repercusiones económicas y medioambientales para todo el mundo”, advirtió el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, quien reiteró sus llamamientos a la desescalada.
Agentes del Departamento policial de Antinarcóticos allanaron una vivienda donde funcionaba un supuesto local de venta de drogas, a metros de un colegio en Fernando de la Mora. Dos personas quedaron detenidas y se incautaron varias evidencias.
Cinco delincuentes asaltaron con mucha violencia un comercio familiar ubicado en la ciudad de J. Augusto Saldívar, Departamento Central. Los desconocidos se llevaron G. 25 millones tras reducir a las víctimas a punta de arma de fuego. “Nos quedamos con miedo, pero estamos en la lucha”, señaló el propietario.
Francia “no se involucrará en esta guerra” contra Irán en Oriente Medio, aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron, en una sesión de preguntas y respuestas con internautas en Instagram.
Guardias de seguridad de una empresa privada, que brindan servicios tercerizados para el Hospital General de Itapúa, se manifiestan frente el centro asistencial y denuncian irregularidades laborales de su empresa contratista.
Un adolescente de 16 años perdió la vida luego de perder el control de su motocicleta y caer en una cuneta al costado de la Ruta PY11, a la altura del km 130, en Santa Rosa del Aguaray, Departamento de San Pedro.