Opinión

La Justicia y los zapatos italianos

Brigitte Colmán Por Brigitte Colmán

Una vez más se vuelve oportuna la frase de monseñor Óscar Arnulfo Romero, el obispo salvadoreño asesinado mientras oficiaba una misa: “La Justicia es igual a las serpientes. Solo muerden a los que están descalzos“. Una frase encarnada en el manejo de la Justicia en el Paraguay.

Hay quien fue preso por haber robado mandarinas, hay quien está pagando una condena por preparar aceite de cannabis y hay quienes irán más años a la cárcel por invadir tierras, mientras los que recibieron miles de hectáreas como regalo del dictador Stroessner seguirán enriqueciendo pues no están condenados a ser pobres, ni a vagar por una tierra que nunca será suya ni de sus hijos.

Hasta gente famosa, que recientemente tuvo que resolver sus problemas con Tributación haciendo una donación y soportar una suerte de juicio popular como reparación, y con feos episodios de xenofobia de por medio, valga la acotación.

Pues bien, otra noticia nos sorprendió el fin de semana. Medios de todo el mundo reportaron sobre los ahora archifamosos Pandora Papers, una filtración de millones de documentos que revelan riqueza oculta, elusión fiscal y, en algunos casos, lavado de dinero por parte de personas muy ricas y poderosas de todo el mundo.

La investigación surgió con base en a una filtración de documentos de despachos de abogados especializados en crear sociedades en paraísos fiscales que revelaron sociedades offshore, empresas creadas en un país distinto de aquel en el que viven sus dueños.

Como publican los medios, hay razones legítimas por las que las personas pueden querer tener dinero y activos en diferentes países; y aunque tener activos secretos en el extranjero no es ilegal, el uso de una compleja red de empresas secretas para mover dinero y activos es la manera perfecta de ocultar ganancias provenientes de la delincuencia, explicaba un artículo de la BBC.

Hace rato no clasificamos a un mundial de fútbol, pero al parecer en cuestiones que rozan la ilegalidad siempre decimos presente.

En la ominosa lista aparece Paraguay. Y quien ha hecho posible que hablen de nosotros en el mundo entero es, nada más y nada menos que, un ex presidente de la República.

Ese tipo de noticias siempre es vergonzoso para nosotros los paraguayos, porque mientras vemos en las noticias que los Obama iniciaron en Chicago la construcción de un Centro Presidencial, que será mitad biblioteca y mitad centro educativo, por acá un ex presidente no construye bibliotecas, él aparece en los Pandora Papers.

Según los datos publicados por el periódico El País, de España, revelados en la investigación, cuando era presidente de Paraguay, Horacio Cartes y su familia estaban vinculados a sociedades offshore que incluían bienes por valor de más de un millón de dólares.

Se menciona que a través de una de las compañías, con sede en Panamá, el político y empresario tenía una cuenta en un banco y un apartamento en Miami. “Un apoderado legal de Cartes ha admitido el vínculo con una sociedad y ha asegurado que reportaron la actividad ante las autoridades fiscales”, publicaba el periódico.

Hasta el momento ninguna autoridad ha dicho una palabra sobre los papeles de Pandora, excepto el ministro de Relaciones Exteriores, Euclides Acevedo, quien aseguró que las informaciones divulgadas, que vinculan al ex presidente de la República, Horacio Cartes con negocios offshore, son inquietantes para la imagen del país.

Por si no escucharon bien, dijo que son inquietantes, y que si bien conversó en palacio con Mario Abdo sobre la próxima visita de la reina española, aparentemente no hubo tiempo para hablar sobre la bomba mediática.

Huelga decir que nuestra Justicia, anda un poco más sorda, ciega y muda que de costumbre, y como las serpientes, prefiere los pies descalzos, más que los zapatos italianos.

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