El juez federal Sebastián Casanello consideró que resultaría “prematuro” dictar un sobreseimiento cuando todavía hay pruebas pendientes de realización.
Casanello debe aún evaluar la información que pidió a Estados Unidos sobre la empresa de seguridad Ackerman Group LLC Security & Investigative Consultants, contratada por su padre, Franco Macri, para investigar a su yerno, Néstor Leonardo, cuyo teléfono estuvo intervenido ilegalmente en 2009.
“Es menester estar a la espera de la respuesta de las autoridades norteamericanas a los fines de agotar la encuesta en ese sentido y contar con aquella prueba directa”, replicó el juez al pedido, según la agencia de noticias del Ministerio de Justicia, Infojus.
Macri se encuentra procesado desde 2010 bajo la acusación de haber ordenado espiar a su cuñado y al dirigente opositor Sergio Burstein.
Este empresario de derecha, segundo en intención de voto según sondeos, irá el fin de semana a Mar del Plata junto a su vicealcaldesa, María Eugenia Vidal, que aspira a gobernar la provincia de Buenos Aires.
Macri eligió para mostrarse las turísticas sierras de Córdoba, 700 km al norte, en un tradicional festival de folclore.
El padre del alcalde porteño, Franco Macri, asumió como propia la decisión de investigar a Leonardo, pero para Casanello no hay pruebas que avalen su testimonio. Macri, uno de los aspirantes a suceder a Cristina Fernández en la presidencia argentina, niega la acusación. EFE-AFP