Maduro es “nuestro comandante en jefe, quien ha sido legítimamente reelecto por el poder popular y proclamado por el Poder Electoral para el periodo presidencial 2025-2031”, zanjó esta semana el ministro de Defensa Vladimir Padrino, ignorando los pedidos de la oposición y de la comunidad internacional de un escrutinio transparente.
Bautizada como bolivariana por el ex presidente Hugo Chávez (1999-2013), la Fuerza Armada venezolana no oculta su politización. Ha tenido entre sus lemas “¡Patria, socialismo o muerte!”, transformado en “¡Patria, socialismo y vida!”, cuando el líder socialista enfermó de cáncer. “¡Chávez vive!” es hoy su saludo oficial. La Constitución Bolivariana que en 1999 impulsó Chávez –un carismático teniente coronel que cobró notoriedad al liderar una intentona golpista en 1992– concedió el voto a los militares. En paralelo, ganaron un inmenso poder con cargos claves en instituciones del Estado, incluida la vital industria petrolera. Luego de la muerte del líder socialista, su sucesor Nicolás Maduro no hizo sino aumentar su influencia. AFP