26 may. 2026

La fantástica historia que esconde el huevo de Pascua

Una amalgama de historias fantásticas intentan revelar por qué en varios países del mundo existe la dulce costumbre de consumir o regalar huevos de chocolate cada vez que se acerca el domingo de Pascua.

Varias leyendas rondan entorno a la costumbre extendida en muchas partes del mundo, incluido nuestro país, de comer huevos de Pascua un día domingo de resurrección. A todo esto, ¿por qué se regalan o comen huevos de chocolate para celebrar la Pascua?

Según se sabe ya los antiguos egipcios acostumbraban regalarse huevos decorados por ellos mismos con pinturas extraídas de las plantas, para celebrar ocasiones especiales.

Pero no todo es color de rosa. Hubo un tiempo en el que se prohibió comer huevos durante Cuaresma. Así sucedió en la edad Media, cuando el papa Julio III en 1552 dispuso que los cristianos lo pudieran comer recién en un día como hoy, domingo de Pascua.

Ese día, se producía un intercambio de presentes pascuales para celebrar la resurrección de Jesús, como forma de festejo. Esto se popularizó con mayor acentuación entre los niños, que corrían por los campos en la búsqueda de algún huevo de Pascua.

LEYENDA. Claro que recién en el siglo XIX aparecen los huevos de Pascua hechos de chocolate, como ahora los conocemos. Los primeros muñecos de chocolate y azúcar se originaron en Alemania, en ese tiempo, y con ellos también un mito que habla de un conejo oculto en el sepulcro de Jesús.

La leyenda dice que el conejo vio cuando Jesús resucitó y salió del sepulcro. De tan alegre pensó que la mejor forma de demostrar su felicidad era repartir huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó.

Esta fantasía se nutre cada domingo de Pascua. En algunos países es ya un ritual esconder huevos de chocolate en algún lugar de la casa y, ni bien se despiertan, los niños van a descubrir los escondites. Así, la figura del conejo se asemeja a la de Papá Noel, solo que el conejo aparece cada Pascua y San Nicolás en la Navidad.

VENTAS. En nuestro país, además de las chipas, los huevos de Pascua adquieren gran relevancia ya desde el inicio de la Semana Santa.

En las góndolas de los supermercados, envueltos en papeles coloridos, los huevos de Pascua aguardan por sus futuros compradores, los que en su mayoría se acercan en este día, ya sea para disfrutar en familia, regalar a algún amigo o saciar algún que otro antojo con este dulce manjar tan rico en leyendas.