De acuerdo a la normativa contable, las ganancias en los nueve primeros meses incluyen la aportación de los activos en Latinoamérica recientemente vendidos a su matriz, la italiana Enel.
La división de España y Portugal ganó 755 millones de euros, un 27,1 % menos, afectada por las medidas regulatorias, y el resultado bruto de explotación de la división se situó en 2.484 millones de euros, un 6,4 % menos.
El negocio en Latinoamérica -traspasado a Enel tras el cierre de las cuentas- descendió un 9,91 %, hasta los 464 millones de euros, principalmente debido al efecto del tipo de cambio.
Respecto a estas denominadas actividades interrumpidas, es decir, el negocio en Latinoamérica, de acuerdo a las actuales normas contables Endesa solo ofrece datos de beneficio neto, que cede un 9,9 %.
Según la compañía, los resultados se vieron afectados por la devaluación de la moneda, el deterioro del negocio de distribución en Argentina, ajustes en Brasil y la caída de la generación en Chile.