El francés Lucien Darguelles, quien se hacía llamar Auguste Ricord, hizo su arribo a Paraguay para enviar heroína a Estados Unidos. Trabajó ante la mirada cómplice del gobierno de Alfredo Stroessner dominado por militares y afines al régimen.
Tras la caída de una avioneta en Miami con 50 kilos de heroína, el diario Washington Post, en el año 1972, publicaba un artículo donde denunciaba que el gobierno de Stroessner era cómplice del esquema manejado por el francés y citaba nombres como el del general Andrés Rodríguez, el general Patricio Colmán, Sabino Augusto Montanaro, Francisco Alcibíades Brítez Borges, Pastor Coronel y otros.
El tráfico de drogas, armas y otros productos protegidos por el Estado hizo surgir a otras facciones. A partir de los años 80, el territorio de Amambay se convirtió en centro del cultivo de la marihuana y de la recepción y reenvío de la cocaína a Estados Unidos y Europa.
TRANSICIÓN. “El Rey de la Frontera” Fahd Jamil Georges operó en la frontera entre Paraguay y Brasil, en el Departamento de Amambay. El general Rodríguez, era el padrino de uno de sus hijos. Dominó Amambay y Mato Grosso durante tres décadas. Cuando fue detenido, reconoció haber sido amigo de Stroessner y de Rodríguez. También realizó negocios con Horacio Cartes.
En 1989 cayó el gobierno de Stroessner y el general Rodríguez queda a cargo tras unas elecciones. El narcotráfico continuó en auge. Fahd Jamil controlaba el tráfico de drogas, principalmente el de cocaína, en connivencia con otro poderoso capo brasiguayo, João Morel, quien desde Capitán Bado monopolizaba la marihuana.
Es sindicado como el autor moral del asesinato del periodista Santiago Leguizamón.
En 1994, la mafia dejó en claro que gobierna en Paraguay cuando el general Ramón Rosa Rodríguez, jefe antidrogas, sufrió un atentado mientras se dirigía a entregar un informe al ex presidente Juan Carlos Wasmosy.
En Pedro Juan Caballero, Jorge Rafaat Toumani, ejercía un poder hegemónico cobrando impuestos a los demás grupos por el uso de lo que consideraba “su territorio”.
PCC. Desde mediados de 2010, la organización criminal más grande de Brasil, Primer Comando de la Capital (PCC) con su incursión en Paraguay, buscó tener mayor autonomía en el país para incrementar sus ganancias. Es así que decidieron asesinar a Rafaat y para ello utilizaron un fusil antiaéreo para neutralizar la camioneta blindada en la que se movilizaba. El crimen organizado se consolidó en la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, donde operan los grupos criminales como el PCC ante la complicidad de militares y policías. Saltos del Guairá, Ciudad del Este y Pilar se convirtieron también en puntos estratégicos en el mercado criminal.