20 abr. 2026

Julio César González Técnica, habilidad y explosión

San José de los Arroyos, a 100 kilómetros y algo más de Asunción, sitio de figuras que lucieron con su fútbol (y lo sigue haciendo Julio César Cáceres, hoy en Atl. Mineiro), como Marcos Candia (ex Nacional, Olimpia de Asunción, en el fútbol chileno y selección paraguaya), el Choko Franco (ex Olimpia), entre otros que emigraron a la capital para demostrar sus cualidades futboleras. Para Gonzalito, todo empezó un día que lo vio jugar aquel gran presidente azulgrana el General Pablo Rojas, quien engrandeció el Ciclón en los 60 y 70, deportiva y ediliciamente, en fútbol, básquetbol, vóleibol, boxeo, ciclismo y otros deportes. Inauguró la Olla Monumental (hoy), cuyo estadio lleva su nombre en un merecido homenaje, para darle brillo al club más popular del país.

“Me vio jugar -tenía 14 años- y me llevó a las inferiores y creo que me fue muy bien, porque ganamos muchos títulos y entre otras futuras estrellas soñábamos llegar a Primera algún día”, remarca.

Entremezclado entre verdaderos monstruos azulgranas

Mientras los Arrúa, Jara Saguier, Enciso, Mendoza, Irala y otros deleitaban con el “Ciclón 70 Arrasa”, Julio César esperaba su turno. “Yo sabía que iba a ser difícil, porque Arrúa, luego Talavera, jugaban de “10", y el Nino brillaba con luces propias, como todos los que componían ese plantelazo, entonces”, asevera.

Pero llegó el momento esperado y tuvo su participación cuando esos dos grandes fueron transferidos, para consagrarse en 1977, aquel “10" que deleitaba en la Reserva y marcaba goles portentosos por sus excelentes disparos. Tuvo su premio merced a su constancia y hoy puede decir que jugó y fue campeón en la mejor era azulgrana: los 60 y 70.

A soltar su habilidad y goles en otros clubes

Nacional, Sportivo San Lorenzo, Patria de Formosa, Resistencia, Sportivo Iteño, 8 de Diciembre, Deportivo San José y 12 de Agosto de Piribebuy, fueron los clubes donde irrumpió con su talento y goles, desquitándose de esa larga espera en el Ciclón, donde creció con clase y calidad, pero tenía delante de él verdaderas estrellas insustituibles, para desparramar luego en estos clubes nombrados. “Era difícil jugar en Cerro, pero a pesar de ello me tocó en muchas ocasiones, para después ir a otros clubes y demostrar que yo también podía”, se sincera, y lo demostró, con talento, calidad, disciplina. El azulgrana, con varios títulos en su alforjas, un día le dijo adiós al fútbol y no olvida a su querido Ciclón y sus ex compañeros, “que brillaron con luces propias y jugaban de corazón mojando la camiseta azulgrana”, nos dice en la despedida Julio César González Aldao, Gonzalito.

Nombres y apellidos: Julio César González Aldao. Fecha de nacimiento: 22-15-1955. Lugar: San José de los Arroyos. Casado con: Graciela Doldán (hermana del recordado goleador Luis Doldán, ex Iteño, Olimpia de Asunción y Luqueño). Hijos: Diana Noelia, María Fernanda y Julio César (Jr.). Nietos: Alvarito, Marian y Sofía. Nombre de los padres: Juan Félix y Bernarda.

Trayectoria deportiva

Inicio: club 19 de Marzo de San José de los Arroyos. Año: 1968. Otros clubes: Cerro Porteño - (inferiores). Año: 1969 a 1977. Nacional, Sportivo San Lorenzo, Patria de Formosa - Argentina, Resistencia de la Chacarita (cuando subió a la “A”). Sportivo Iteño, 8 de Diciembre de Caacupé, Deportivo San José y 12 de Agosto de Piribebuy.

Títulos: Cerro Porteño. Año: 1977. Tetracampeón con: Sportivo Iteño, 8 de Diciembre de Caacupé.

Característica: Técnico, hábil y buen disparo para el gol. Puesto: 10. Estatura: 1,67 m. Peso: 60 kilos. Sobrenombre: Gonzalito.

¿Tu mejor momento deportivo? “En los años que estuve en Cerro Porteño, en inferiores, nadie nos paraba y las veces que me tocó jugar en un onceno donde habían verdaderas estrellas de los 60 y 70. Tampoco puedo dejar de nombrar la participación del Deportivo San José en un torneo de Copa República y los títulos ganados en Iteño y 8 de Diciembre”, rememora (aunque los años y las fechas le cuesta recordar, es la realidad de su trayectoria).

Actualidad: “Estoy trabajando en la Policía Nacional - Comandancia”, afirma.

Anécdota: “Teníamos que viajar a Encarnación para un partido de la Copa República con el Deportivo San José y un compañero preguntó si cómo debíamos vestirnos para el viaje y le dije a José María Escobar (así se llamaba, y hacía un calor infernal) que bien vestido, de la mejor manera posible. Llegó impecablemente vestido, mientras nosotros estábamos en short o bermudas, se puso tan furioso y nos desafió a todos. Luego le calmamos y aceptó casi todo el viaje la cargada de los muchachos”, comenta.