Redacción / HORA DEL ESTE
Esto, violando el principio de autonomía, de acuerdo a lo revelado el ingeniero Ruben Sanabria de la Coordinadora Agrícola del Paraguay.
En la colonia Tape Pora existe un conflicto por unas 1005 hectáreas de tierras, iniciadas hace unos 10 años, a consecuencia de la existencia de títulos de propiedad superpuestos.
El litigio judicial afecta a unos 30 productores brasiguayos y la empresa Nuestra Señora Aparecida SA que habitan en el lugar por un lado, y por otro lado, la empresa Benita SA, representada por el abogado Luís Beggan, que pretende tomar poseción. Ambas partes poseen títulos de propiedad otorgados por el Instituto de Bienestar Rural, actual Indert.
La empresa agropecuaria Benita SA adquirió el inmueble y reactivó una orden judicial firmada en el año 2002 por el juez Wilfrido Velázquez en el marco de una medida cautelar solicitada por la firma Fécula Paraná SA, según los antecedentes.
Con una orden judicial para colocar alambrados y carteles en esa causa, y otra orden judicial para cosechar y cultivar, firmada por el juez de feria Amilcar Marecos, la empresa se constituyó a la colonia Tape Pora con más de 100 agentes policiales y comenzó el trabajo de cercado perimetral, en la semana pasada.
La empresa Nuestra Señora de Aparecida SA, a través de su abogado Rolando Cáceres, recurrió al juez de la causa, Wilfrido Velázquez y solicitó la caducidad de la orden judicial, ya que la medida cautelar está vigente por sólo seis meses, según argumentan.
El magistrado del caso firmó el finiquito de la medida cautelar, quedando sin efecto la orden judicial que se estaba cumpliendo en la colonia Tape Pora, con acompañamiento policial.