El operativo se inició luego de denuncias ciudadanas y la difusión de imágenes que evidencian un grave daño ambiental, situación que volvió a generar alarma en la comunidad y puso en marcha acciones coordinadas para identificar el origen de la contaminación.
El Ministerio Público, a través de la Unidad Especializada de Delitos Ambientales del Guairá, dispuso la intervención de oficio y realizó una verificación en la zona afectada. Si bien al momento de la inspección ya no se encontraron peces muertos, debido a que habrían sido retirados por pobladores, la denuncia motivó la apertura de diligencias investigativas para esclarecer lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades.
En ese marco, técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) fueron convocados para acompañar el procedimiento y efectuar la toma de muestras de agua del cauce hídrico. Dichas muestras serán sometidas a análisis laboratoriales, cuyos resultados permitirán identificar la presencia de sustancias contaminantes y establecer con mayor precisión las causas de la mortandad.
Desde la Gobernación del Guairá informaron que acompañan activamente las acciones a través de la Secretaría de Medio Ambiente trabajando de manera articulada con las instituciones nacionales competentes.
Muy grave. Gustavo Nicolicchia, responsable del área ambiental departamental y quien participó del procedimiento, calificó el hecho como “muy grave” y señaló que los estudios técnicos serán claves para contar con parámetros claros que expliquen qué provocó el daño ambiental.
Las autoridades remarcaron que el río Tebicuarymí constituye un recurso vital para numerosas familias guaireñas, tanto por su valor ambiental como por su impacto directo en la pesca artesanal, la producción y la salud de las comunidades ribereñas. Por ello, insistieron en la necesidad de llegar hasta el fondo de la investigación y adoptar medidas concretas para evitar nuevos episodios.
Asimismo, hasta el momento las autoridades sanitarias del departamento no se han pronunciado oficialmente sobre los posibles efectos que esta contaminación podría tener en la salud humana. La preocupación crece entre los pobladores, ya que varios de los peces muertos habrían sido retirados del cauce por personas de la zona, presuntamente para consumo, sin que se conozca con certeza el nivel de toxicidad presente en el agua ni en los ejemplares afectados.
No es un hecho aislado. En los años 2016 y 2021 ya se habían registrado episodios similares de mortandad de peces en la misma zona, hechos que generaron indignación social y motivaron investigaciones, aunque sin derivar en sanciones ni responsables claramente identificados. Esta falta de resultados fortaleció la percepción de impunidad ambiental entre los pobladores.
Vecinos de Itapé expresaron nuevamente su preocupación y exigieron que esta vez las investigaciones avancen con mayor firmeza. Señalaron que la reiteración de estos episodios evidencia fallas en los controles y un riesgo permanente para el ecosistema.
El Ministerio Público informó que las diligencias continuarán en coordinación con el Mades y otras instituciones competentes, mientras se aguardan los resultados de laboratorio. Desde los distintos estamentos del Estado coincidieron en que identificar a los responsables y aplicar sanciones ejemplares serán claves para frenar la contaminación y proteger uno de los principales cauces hídricos del Guairá.