La nueva ley, que penaliza la blasfemia (contra cualquier religión) con una multa de hasta 25.000 euros, fue aprobada el pasado julio pero entró en vigor este 1 de enero.
Las 25 citas rescatadas por el colectivo ateo, que reclama una constitución laica para Irlanda frente a la cristiana de 1936, son de diversas personalidades, entre ellas los escritores Mark Twain y Salman Rushdie o la cantante Bjork.
El Gobierno irlandés argumenta que se necesitaba la ley porque la constitución sólo protege el credo cristiano, y no al resto de religiones actualmente presentes en la isla a través de la inmigración.
El presidente de “Irlanda Atea”, Michael Nugent, declaró a “The Guardian” que, si se les acusa y procesa, desafiaran el contenido de la ley ante los tribunales.
“La nueva ley es estúpida y peligrosa”, advirtió.
“Es estúpida porque las leyes religiosas medievales no tiene cabida en una república laica moderna, donde el código penal debería proteger a las personas y no a las ideas, y es peligrosa porque incentiva la indignación religiosa”, señaló.
Una ley contra la blasfemia -apunta el portavoz del grupo ateo- es “injusta” porque “silencia a las personas para proteger a las ideas”.
El grupo tiene pensado organizar reuniones por toda la isla para promocionar su campaña.