PARÍS
Sometido a una creciente presión tras la represión brutal de manifestaciones antigubernamentales, que según las oenegés dejó miles de muertos, Irán contraataca verbalmente a las amenazas aunque sin cerrar la puerta al diálogo.
El miércoles pasado el presidente estadounidense Donald Trump exigió un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y advirtió que el “tiempo se acaba” antes de un posible ataque estadounidense, “peor” que el llevado a cabo en junio pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Washington desplegó fuerzas navales en el Golfo, incluido el portaaviones Abraham Lincoln.
Frente a estas amenazas, Irán se muestra inflexible.
“Se dará una respuesta contundente de forma inmediata”, declaró a la televisión estatal el portavoz del ejército, general Mohamad Akraminia. Añadió que los portaviones estadounidenses tienen graves vulnerabilidades y hay “muchas” bases estadounidenses que se encuentran “dentro del alcance” de misiles iraníes.
Anteriormente el jefe del ejército, Amir Hatami, prometió una “respuesta aplastante” y anunció que ha equipado a los regimientos de combate con 1.000 drones.
Citado por la agencia de noticias oficial Irna, el vicepresidente primero, Mohammad Reza Aref, afirmó que el país debe estar alerta: “Hoy debemos estar preparados para un estado de guerra”, declaró.
“Nuestra estrategia es que nunca iniciaremos una guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó.
Irán ha amenazado, asimismo, con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
“ORGANIZACIÓN TERRORISTA”. Los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países de la UE también apretaron las clavijas designando como “organización terrorista” a los Guardianes de la Revolución, brazo armado de la República Islámica. Les acusa de orquestar la sangrienta represión de las manifestaciones antigubernamentales de enero.
“Cualquier régimen que mate a miles de sus propios ciudadanos trabaja para su propia perdición”, afirmó la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, aunque estimó, eso sí, que Oriente Medio no necesita una “nueva guerra”.
“’Terrorista’, así es como se califica a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”, reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Probarán fuego real en estrecho de Ormuz
Las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) realizarán ejercicios con fuego real la próxima semana en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que circula el 20% del petróleo y el gas natural del mundo, informó ayer el canal Press TV.
El anuncio de ese ejercicio militar en el estrecho situado al sur de Irán y que conecta el Golfo de Omán con el Golfo Pérsico llega en plena tensión entre Washington y Teherán tras el envío de una flota a Oriente Medio por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, y las amenazas de intervenir militarmente en el país persa si no se presta a negociar.
El líder republicano ordenó el envío de esa flota tras las protestas que han sacudido Irán desde finales de diciembre de 2025 y que fueron sofocadas violentamente por la República Islámica, mientras que Teherán acusa a EEUU e Israel de instigar esas manifestaciones, que han provocado más de 3.100 muertes. EFE