El Paraguay Investor Pass, lanzado recientemente, otorga residencia permanente directa a inversores extranjeros que realicen una inversión mínima de USD 150.000, sin necesidad de pasar por una etapa de residencia temporal. Según el abogado y MBA Daniel Núñez Martínez, fundador de Lealtis y asesor estratégico de inversores internacionales, el programa no solo representa una herramienta de atracción de capital, sino principalmente una oportunidad para el ecosistema productivo y de servicios paraguayo.
“La oportunidad no es solo para los extranjeros que vendrán, es para los paraguayos que los recibirán”, señaló Núñez Martínez en conversación con el diario Última Hora.
Cada inversor que obtenga residencia se convierte en un potencial cliente de servicios jurídicos, contables, bancarios, inmobiliarios y financieros. Además, actúa como comprador de propiedades, participante en el mercado de capitales y usuario de servicios de salud, educación y hospitalidad. En muchos casos, se trata de empresarios con redes internacionales que pueden generar alianzas, traer nuevos clientes, contratar talento local y crear cadenas de valor con impacto en la economía.
El programa fue presentado el 17 de abril de 2026, en São Paulo, por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y el director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter. La iniciativa está regulada por la Resolución N° 0283 del MIC, que define cuatro modalidades de inversión, establece controles de prevención de lavado de activos a través de Seprelad, seguimiento mensual y un plazo de resolución de cinco días hábiles. Entre sus facilidades destaca la exención de traducción para documentos emitidos en Brasil.
Un país con fundamentos verificables
Núñez Martínez destaca que Paraguay llega a esta etapa con una trayectoria de más de dos décadas de disciplina fiscal. En 2024 y 2025, Moody’s y Standard & Poor’s otorgaron grado de inversión al país. La economía creció 6,6% en 2025 –el mayor ritmo en doce años–, la inflación se ubicó en 3,1% y el desempleo bajó a 4,9%. Organismos como el Banco Mundial y la Cepal proyectan a Paraguay entre las economías de mayor crecimiento en Sudamérica para el bienio 2025-2026.
“Donde otros venden potencial, Paraguay hoy puede vender historial. Esa es la diferencia entre una apuesta y una tesis de inversión”, afirmó el asesor.
Competencia regional y desafíos locales
El programa llega en un momento de mayor competencia en la región. Argentina avanza en su propia golden visa, Uruguay amplió beneficios para no residentes y Brasil mantiene activo su régimen Viper. Paraguay se diferencia por su combinación de estabilidad macroeconómica, régimen fiscal territorial, baja presión tributaria y energía entre las más baratas del mundo.
Sin embargo, Núñez Martínez advierte que el éxito del Investor Pass dependerá de la capacidad del sector privado paraguayo para estar a la altura. “El abogado que no sepa estructurar patrimonios internacionales perderá ese cliente ante un colega de Montevideo. El banco que no opere en múltiples monedas perderá esa cuenta”, ejemplificó.
Queda pendiente validar en la práctica los plazos de procesamiento y profesionalizar el ecosistema de servicios (legal, financiero, inmobiliario) para responder con eficiencia desde los primeros casos. Una ejecución deficiente en las etapas iniciales podría dañar la credibilidad del programa más que cualquier campaña promocional.
Para el consultor, el Investor Pass no es solamente una política migratoria, sino una política de desarrollo económico. Su resultado final dependerá de cuántos paraguayos y empresas locales estén preparados para “hacer negocios cuando lleguen” los inversores.
La cifra
USD 150.000 es la inversión mínima que deben realizar los inversores para obtener la residencia.