Tras lograr tres adendas favorables que modificaron potencia y plazos, la firma británica pretendió un cuarto cambio para congelar su tarifa de luz por 10 años, según detallaron gremios de la ANDE. Ante el rechazo de la estatal, ahora amenaza con una demanda internacional.
El litigio en puerta entre la firma británica Atome y el Estado paraguayo estuvo precedido del rechazo a las constantes pretensiones de la propia empresa de reestructurar su contrato comercial. Un análisis detallado revela que la multinacional recurrió en cuatro oportunidades a la ANDE para modificar las condiciones acordadas en el 2022.
Mientras las tres primeras solicitudes fueron concedidas por la estatal para facilitarle flexibilidad operativa y de plazos, la cuarta solicitud fue rechazada. Atome pidió fijar una tarifa subsidiada de USD 30 por megavatio-hora (MWh) durante una década y llevar eventuales disputas a tribunales internacionales. Al no conseguir la aprobación de este cuarto pedido, la empresa optó por la insinuación de una demanda internacional.
Adenda Nº 1 - 25 de noviembre de 2022. A apenas seis meses de haber suscrito el contrato original el 3 de mayo de 2022, Atome solicitó su primer ajuste. La ANDE aceptó modificar el plan de potencia reservada y las condiciones de presentación de la garantía de fiel cumplimiento. En este acuerdo se estableció la provisión de 60 MW desde el 1 de enero de 2025 y un aumento a 120 MW desde el 1 de julio de 2025.
Adenda Nº 2 - 5 de julio de 2023). Un año después, la firma volvió a solicitar cambios en el volumen de energía reservada. La ANDE accedió nuevamente y se firmó la Adenda Nº 2, elevando la potencia a 145 MW de suministro continuo a partir del 1 de junio de 2025.
Adenda Nº 3 - 9 de septiembre de 2024. Ante retrasos en sus propios plazos de ejecución, la multinacional solicitó una tercera adenda para postergar la puesta en servicio comercial. La ANDE le otorgó una prórroga, acordando que el suministro total de los 145 MW iniciaría recién el 1 de enero de 2027.
Nota N.º 14/2025 — 12 de noviembre de 2025. Atome buscó modificar el marco económico y legal del proyecto. Argumentando exigencias de bancabilidad planteadas por sus financiadores (BID Invest e IFC). La firma solicitó congelar el costo de la energía en USD 30/MWh durante los primeros 10 años de operación; así como pasar a un contrato mínimo de 20 años a partir de la operación comercial. Además, pidió incluir la posibilidad de recurrir a centros de arbitraje neutrales fuera de Paraguay. El 26 de junio de 2026, la ANDE rechazó esta petición.