Las opositoras Concertación Democrática Nicaragüense (CDN-Monteverde) y Unamos responsabilizaron ayer al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y a su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, por la muerte del general retirado.
“En la dictadura Ortega-Murillo nadie está a salvo, ni su familia”, señaló en la red social X el movimiento opositor CDN-Monteverde desde el exilio.
El ex jefe del Ejército y hermano menor del presidente Ortega, fue ingresado el pasado 11 de julio “con un cuadro de salud complejo” y presentó un “deterioro brusco de su condición con choque cardiogénico y alteración de estado de consciencia que ameritó tratamiento de terapia intensiva para mantener cifras de presión arterial”, según el Cuerpo Médico Militar.
El general retirado Humberto Ortega (1947), uno de los estrategas de la insurrección armada contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle en 1979, fundador del Ejército Popular Sandinista al que dirigió desde 1979 a 1995, se mantenía bajo vigilancia en su residencia en Managua luego de que cuestionara la sucesión “dictatorial” del jefe de Estado. EFE