El presidente estadounidense, Donald Trump, cerró este martes cualquier vía diplomática con Irán al anunciar la cancelación de todas las reuniones con funcionarios iraníes y condicionó volver a hablar con los persas al cese inmediato de los “asesinatos sin sentido” de manifestantes.
“¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes”, dijo Trump en su red Truth Social.
Con un mensaje directo a los ciudadanos iraníes, Trump, que ha anunciado un arancel del 25% a los países que hagan negocios con Irán, instó a los iraníes a “tomar el control de sus instituciones” y aseguró que “la ayuda está en camino”, cerrando su proclama con el acrónimo “MIGA” (Make Iran Great Again o Hacer grande a Irán de nuevo) en una variación de su movimiento MAGA o ‘Hacer grande a EEUU de nuevo’.
Esta ruptura ocurre a pesar de los intentos de última hora del canciller iraní, Abás Araqchi, quien intentó este fin de semana contactar con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, para rebajar la tensión, según reveló el medio digital estadounidense Axios.
TEHERÁN NO CEDE. La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. El ministro de Defensa iraní, Aziz Nasirzadeh, advirtió a Washington que responderán con “más decisión” ante cualquier agresión.
Nasirzadeh aseguró que el país está más preparado que durante la ofensiva israelí y estadounidense de junio pasado y afirmó poseer “sorpresas efectivas” para defender el territorio “hasta la última gota de sangre”.
Mientras el pulso geopolítico escala, organizaciones de derechos humanos siguen elevando el número de muertos por la representación de las protestas en un país que lleva desde el pasado 8 de enero con las comunicaciones e internet cortado.
La organización Human Rights Activists (HRA) afirmó haber confirmado la muerte de un total de 1.850 personas, incluidos 9 menores, en los 17 días de protestas antigubernamentales y también más de 16.700 detenciones.
Esta ONG con sede en EEUU además está investigando otras 770 muertes debido a la represión a manos de las fuerzas estatales y “sostiene que estas cifras probablemente sean mucho mayores”.
Otras fuentes opositoras, como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan la cifra de fallecidos hasta los 3.000, denunciando el uso de armas de guerra y ametralladoras contra civiles.
HRW denuncia represión y reclama cese de violencia
Human Rights Watch (HRW) denunció este martes una “escalada” de la crisis en Irán por el asesinato de manifestantes durante las recientes protestas contra el régimen en el país, e instó a la comunidad internacional a que exija a las autoridades iraníes el cese inmediato de la violencia y la restauración del acceso a internet, bloqueado en el país. La organización señaló en un comunicado que las restricciones en la red han dificultado “la verificación de asesinatos ilegales y otras violaciones de derechos humanos cometidas durante la represión de las protestas que comenzaron el 28 de diciembre de 2025”. Según HRW, la interrupción del acceso a internet “impide documentar con precisión las ejecuciones y los arrestos arbitrarios masivos perpetrados por las fuerzas de seguridad”. Philippe Bolopion, director ejecutivo de HRW, agregó en el comunicado que, a pesar del corte de internet, “siguen apareciendo informes sobre asesinatos a gran escala de manifestantes y otras violaciones y crímenes atroces”. La organización también hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que presione a Teherán a respetar los derechos humanos y facilite la investigación de la ONU sobre los hechos.