La doctora María Victoria Alvarenga, responsable del Programa Nacional de Control de la Lepra, señala que si bien la lepra es una afección infectocontagiosa causada por un microbio llamado bacilo de Hansen, con un largo periodo de incubación, la mayoría de las personas que entran en contacto con la bacteria no desarrollan la enfermedad. Esto se debe a que su sistema inmunitario es capaz de combatir la bacteria. En cambio un 5% de la población posee susceptibilidad a contraerla.
Este bacilo se transfiere por las vías aéreas, al respirar o hablar. La doctora aclara que la lepra no se transmite a través de un abrazo o un apretón de manos, ni a través del uso de toallas, el inodoro o por compartir cubiertos. El contagio se realiza mediante gotas de saliva que se expiden al hablar, toser o estornudar.
Alvarenga expone que la lepra ataca normalmente la piel y los nervios periféricos. También puede afectar órganos internos como vasos, hígado, riñones, ganglios linfáticos, así como la mucosa de las vías áreas. El enfermo puede perder además las cejas y pestañas.
Si no se trata, la lepra puede provocar daños permanentes en los nervios de los dedos de los pies y las manos, y hasta producir ceguera, advierte la titular del Programa.
Esta enfermedad puede manifestarse con la aparición de una mancha o más en la piel, en cualquier parte del cuerpo, de color más claro que la piel normal o rojizo o amarronado o violácea, acompañada de una disminución o pérdida de la sensibilidad al calor, dolor y tacto. Pueden surgir escamas o edema en los codos, las manos, el rostro y las orejas.
La mayor cantidad de afectados por esta enfermedad se concentra en el grupo etario de 25 a 55 años. La profesional refirió que en la mayoría de los casos las primeras manchas fueron apareciendo durante la niñez, pero infortunadamente este síntoma se pasó por alto y recién a la edad adulta recurrieron a la consulta. En el país se registra un promedio de 400 pacientes con lepra por año.
Los casos se registran en mayor proporción en Central, Alto Paraná, San Pedro, Caaguazú, Paraguarí, Ñeembucú y Concepción.