“Escucho en medios de prensa de allá, donde el gobernador se toma muy a pecho y muy dolido, y habla de persecución política”, manifestó Soroka.
Remarcó que lo que presentó fue un comparativo entre Caazapá e Itapúa, alegando que el primero todavía tiene camino de tierra.
“No se encargó de tumbar mi relato. Se dedicó a decir que le vengo persiguiendo hace años políticamente”, refirió sobre el gobernador.
“Ni siquiera eso me dolió tanto como el silencio de mis correligionarios. Mi partido no está capacitado para ser oposición. Hablo de concejales departamentales. Mudos. Le reclamé a Diputados; acá a David (Rivas)”, dijo.
Refirió que la diferencia es de casi G. 4.000 por plato, para luego señalar que supuestamente ni conocía al proveedor de alimentos.
“Hay un sobrecosto de las empresas. Yo voté (por Hambre Cero) para que coman los niños, no para que haya más ricos”, sentenció.
Posteriormente, la liberal Celeste Amarilla le retrucó diciendo que el tema de la provisión de alimento escolar en Itapúa siempre fue un negociado, que los propios colorados permitieron.