La víctima del crimen fue Catalino Martínez, quien murió a raíz de golpes en la cabeza a culatazos de arma de fuego propinados por Benigno Ramírez.
En la reconstrucción del crimen, Benigno Ramírez contó que Catalino lo encontró en el callejón Lolita y le recriminó por una supuesta deuda de dinero y que lo empujó, por lo que Benigno lo golpeó con la culata de su arma.
El caso llegó a juicio en abril del 2014 y un tribunal de Sentencia, integrado por los magistrados Olga Ruiz, Tito Gauto y Mario Estigarribia, concluyó que Benigno Ramírez es culpable de homicidio con reproche reducido.
La sentencia dictada por los jueces sostiene que hubo excitación emotiva debido a la discusión, los insultos y el empujón que supuestamente Catalino dio a Benigno. “Es indudable que conociendo la idiosincrasia de la gente del campo, el hecho de haber sido insultado, denigrado en sus sentimientos el acusado ante peones que trabajaban para él, produce una gran excitación”, señala el fallo.
Finalmente, los jueces declararon culpable a Benigno Ramírez, de 65 años, y lo condenaron a 3 años de cárcel. La sentencia fue apelada y en segunda instancia se confirmó el fallo.
“Es una burla, es como si fuera que no ocurrió. Estamos indignados con esto. Los jueces así incitan a que se cometan más crímenes”, aseguró Nilsa Ramírez en su visita a ÚH.