Economía

Importadores de prendas dicen que no afectarán a la industria

 

Importadores de prendas que pidieron el apoyo del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) a fin de que se implementen medidas que los ayude a recuperar competitividad, sostienen que es mentira que estarán perjudicando y ocasionando pérdidas a la industria de la confección local.

Es lo que señaló enfáticamente ayer a ÚH el empresario Juan Pablo Jaeggli, directivo de las importadoras Iman y Modiser. Dijo que la situación está complicada para unas ocho importadoras que se dedican al rubro de prendas de marca orientada a la clase media alta y no son de “los que traen ropas de Iquique”.

“Nosotros sabemos que cualquier planteamiento que hacemos genera reacción de los confeccionistas que creen que si nos dan ventaja perderán competitividad y ellos van a dejar de vender. Eso es mentira”, aseveró.

Agregó que ellos fueron a hablar con el MIC y dejaron en claro que mientras continúen los problemas por la pandemia, se trate de poner aranceles que sean competitivos y lograr así que esa masa que opera en la ilegalidad se formalice. “En el 2003 y 2004 se bajaron los aranceles y se tuvo un alto nivel de formalización”, recalcó.

Indicó que, puntualmente, solicitaron la baja de aranceles, por lo menos, mientras dure la pandemia, a fin de puedan mantenerse competitivos con los precios y aguantar la pérdida de un cuarenta por ciento de las ventas.

“Con esta caída de las ventas se producirá el cierre de tiendas y despido de la gente. Somos un grupo de importadores que tiene más de 50 locales en shoppings y tiendas comerciales. Lógicamente con ese porcentaje abajo es difícil continuar porque cuesta mucho dinero”, enfatizó.

Jaeggli dijo que si bien el MIC no tiene competencia mayor en materia de aranceles, podría mediar y también ayudar en algo que sí es su atribución, en este caso, el otorgamiento de la licencia previa.

“La licencia previa tiene mucho que ver en la competitividad. Para nosotros los importadores de indumentarias es una medida y barrera paraarancelaria. Le dijimos al MIC que no había problemas para seguir pagando, pero que nos faciliten las cosas y no puede ser que demoren tres a cuatro días más y esto, a su vez, genere sobrecostos y pérdida de competitividad”, acotó.

CONTROL En otro orden, el nombrado empresario dijo que también pidieron que se establezca un mejor control a las importaciones bajo el régimen de remesa expresa, que en realidad se convierten en una competencia desleal respecto a lo que los importadores formales deben pagar.

Sostuvo que esta cuestión de la remesa expresa nunca se resolvió y no cuestionan que cualquier persona traiga una o dos prendas por mes, pero que traiga cincuenta o más ya se convierte en un competidor desleal porque evitan muchos costos.


“Es complejo”
El titular de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), Julio Fernández, sostuvo que el tema de aranceles que se cobra a los importadores de prendas y confecciones es “bastante complejo” y se debe analizar bien las implicancias de su modificación, según plantean los importadores del rubro.
Subrayó que los precios que vienen de origen son bajos y los impuestos están en nivel razonable. Recordó que la industria local también reacciona a estas importaciones.
“Los precios, si vienen de China, son bajos, los impuestos son relativamente razonables y entonces la industria local reacciona. Entonces, el tema es complejo y hay que ver lo que se puede hacer”, puntualizó.

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