Arquitectos, ingenieros y concejales consultados por Última Hora están de acuerdo en que la administración municipal requiere de una renovación desde el modelo de gestión, atendiendo a que actualmente funciona de manera deficitaria e irregular. Enfocada sobre todo en ignorar los intereses ciudadanos y en realizar gastos corrientes que no proporcionan a la ciudad el cuidado que se merece.
Consultada sobre la necesidad de un cambio de modelo de gestión de la Municipalidad de Asunción, la arquitecta Mabel Causarano responde que, en primer lugar, convendría aclarar qué se entiende por el cambio.
“Si se refiere a privatizar la gestión, basta el fracasado modelo del transporte público para que activemos la alerta roja. ¿Disminuirían la ineficiencia, la corrupción y la especulación desenfrenada? Permítame ponerlo en duda, que se justifica al observar el aporte del sector privado a la calidad de vida urbana”, asegura.
Incluye entre estos “aportes” la “proliferación de estaciones de servicio y de torres de departamentos, en buena parte deshabitadas; descomposición de la vida barrial, abandono y destrucción de edificios patrimoniales”.
¿Gentrificación? El panorama inmobiliario de Asunción y el movimiento de extranjeros atraídos por costos que les resultan convenientes genera actualmente interrogantes sobre si en la ciudad podría empezar a gestarse un proceso de gentrificación.
La arquitecta Mabel Causarano explica que este fenómeno ocurre cuando la población residente de una determinada zona o barrio de la ciudad es desplazada o inducida a mudarse por medidas que encarecen el valor del suelo y los alquileres para ser sustituida por personas de mayores recursos económicos.
Causarano no afirma que este proceso se esté dando en la actualidad. Observa que en barrios tradicionales como Las Mercedes, el desplazamiento se da porque los vecinos se sienten agredidos por el ruido de locales de entretenimiento que obstaculizan las entradas de vehículos, transformando la zona en un mercado de bienes y servicios más que en una zona residencial.
“Allí se están habilitando locales de entretenimiento, etcétera; no creo que gente de buena capacidad adquisitiva quiera ir a vivir ahí. Depende de muchos factores”, observa.
No descarta, sin embargo, que procesos reales de gentrificación puedan llegar a darse en barrios tradicionales, como Ciudad Nueva u otros, que mantienen características atractivas por su localización, aunque para confirmarlo dijo que se requieren más datos.
Participación
La arquitecta resalta que, pese al aumento de “organizaciones en defensa de plazas, parques, el Jardín Botánico, y la calidad de vida en los barrios ante la proliferación de locales gastronómicos y de entretenimiento, edificios en altura y estaciones de servicios, salvo contadas excepciones, la ciudadanía organizada no fue escuchada”.