El hecho ocurrió presumiblemente en horas de la madrugada de ayer, pero fue descubierto recién al mediodía por el sacerdote, en el momento en que salía de la casa parroquial, cuando vio que una de las puertas de la parroquia se encontraba violentada, según consta en la denuncia. El local religioso está ubicado en el sector habitacional del complejo cerrado Paraná Country Club.
Los antecedentes dan cuenta que en enero del 2011 ya se había registrado otro hecho de hurto en el mismo lugar.
En esa ocasión, los delincuentes se alzaron con 2 armas de fuego, 5 mil dólares americanos y otros objetos de valor de la casa parroquial.
Agentes de Criminalística de la Policía levantaron huellas dactilares en el lugar, tras la denuncia realizada por el cura párroco ante el puesto policial existente en el country. (E. M.)