Opinión

Humor en tiempos de cuarentena

Por Brigitte Colmán - @lakolman

Ayer comenzaron a debatir sobre la reforma del Estado, y por supuesto que se juntaron los mismos de siempre. Porque, si bien hoy somos Marito friendly y fans de Mazzoleni, la clase política es la misma, los poderes detrás del poder siguen intactos y seguirán ahí, incluso cuando pase la crisis del coronavirus.

Ahora al parecer tienen prisa por empezar con la tan reclamada reforma del Estado. Quién sabe en qué va a terminar todo esto; ellos tienen su agenda, sus temas, sus prioridades, y eso no siempre coincide con la agenda de la gente que por cierto, en estos momentos está un poco ocupada en sobrevivir.

Como los pobladores del barrio Cerrito Cará Cará, de Asunción que piden ayuda a la ciudadanía para poder seguir haciendo sus ollas populares, pues la mayoría de los pobladores son carancheros y recicladores, y durante esta cuarentena ya no pueden trabajar.

Para sobrellevar esta crisis, los paraguayos están demostrando gran creatividad en los redes sociales, poniendo humor a la cuarentena. Pero cuando vemos a los políticos y funcionarios que van a formular la reforma del Estado, no podemos reaccionar como delante de un meme gracioso, aunque parezca un chiste. Estos tienen nuestro presente y nuestro futuro en sus manos. No gracias, este no es el humor que nos gusta para pasar la cuarentena.

Vacaciones. Tampoco están pudiendo trabajar los 80 diputados y 45 senadores que en estos días, con las sesiones del Congreso suspendidas, deberán quedarse en sus casas, claro que estos no necesitarán hacer ninguna olla común como los pobladores de Cará Cará.

Las vacaciones de Semana Santa se adelantaron para los legisladores gracias a las acciones de una de ellos: La senadora liberal María Eugenia Bajac, actualmente imputada por los supuestos hechos punibles de violación de vedas y cuarentena sanitaria y tentativa de lesión grave (con dolo eventual). La senadora se expone a cinco años de prisión por tentativa de lesión grave y entre seis a 18 meses por violación a la cuarentena sanitaria ante la crisis del Covid-19, según informó la Fiscalía.

Mucho ya se ha despotricado contra la senadora, y con lo que hizo, no creo que sea lo suficiente. Los ciudadanos, además de pedir que vaya al Buen Pastor (una vez que ya no esté infectada obvio, no queremos exponer a las reclusas), tenemos que anotar bien esta lección.

Tenemos que dejar de elegir a cualquier gente para integrar el Congreso Nacional. Y eso debe formar parte de la reforma que tenemos que hacer en nuestras cabezas.

Desde el Congreso se puede hacer mucho por la construcción de un Estado en serio; se pueden formular las políticas públicas en salud, por ejemplo; se puede presionar y presionar y presionar al Poder Ejecutivo para que haga hospitales, y atienda la salud del pueblo paraguayo.

A esta senadora Bajac la hemos visto rezar bastante en el pleno de la Cámara de Senadores. Y creo que está bien que rece, si ella cree en eso, pues bien, pero que rece en su casa o en su iglesia. No en el Senado, pues ahí necesitamos gente inteligente, honesta y comprometida en construir el bienestar del pueblo paraguayo.

Esta senadora es un símbolo de la clase de gente que los ciudadanos elegimos para gobernarnos.

No, no merecemos esta clase de parlamentarios, pero a nosotros los electores tampoco nos dan muchas opciones; como tampoco nos han dado una salud pública gratuita y de calidad, y como no nos van a poder proveer respiradores, porque la clase política –de la mano con los poderes privados– estuvieron muy ocupados en robarse el país.

En el Twitter se preguntaba alguien: ¿Y si llega un diputado al hospital y los médicos y enfermeras le dejan sin cuórum?

Yo sueño con que los ciudadanos, el día menos pensado, dejemos sin cuórum a los políticos que padecemos, a ver qué hacen sin nuestros votos y sin nuestros impuestos. En fin… que soñar es gratis.

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