La joven de 27 años, hija del primer matrimonio de Pablo Medina, recordó que el temor fue siempre el fiel compañero de su padre, ya que recibía constantes amenazas.
“El tenía miedo hasta para ir al sanitario”, refirió la mayor de dos hermanos.
Dyrsen vive en Asunción pero aseguró a Radio Ñandutí que estaba en permanente contacto con su padre, quien siempre la mantenía al tanto de lo que hacía.
“Me enteré de lo sucedido a través de una amiga que vive en Curuguaty, ella me llamó e inmediatamente salí para allá”, relató la joven, sobre el día en el que ocurrió el asesinato.
“Me mudé hace varios años. En Curuguaty pasé muchas cosas, incluso en épocas del colegio intentaron secuestrarme por las investigaciones que hacía mi papá”, expresó.
Comentó que siguió la carrera de periodismo pero la abandonó en el segundo año, por temor. Además, su padre no estaba de acuerdo con esta elección, aunque sin embargo, la apoyaba.
“El entregó su vida diciendo la verdad, siempre fue justo y honrado, ese es su mayor legado”, reflexionó Dyrsen sobre el periodista quien fue muerto el pasado 16 de octubre, junto a su asistente Antonia Almada.