Otra de las funcionarias beneficiadas con el tráfico de influencia de su padre es Élida Ríos y gana un sueldo de G. 8.300.000. Figura, así como otros parientes de diputados, desde el mes de setiembre como asesora en la nómina de funcionarios de la Cámara de Diputados.
La hija del parlamentario se escudó alegando que cumple sus funciones “en un cargo de confianza” y que su caso no representa una cuestión ilegal.
“No es nepotismo, porque (él) no es el ordenador de gastos, quien me nombró”, dijo a los medios.
Igualmente, afirmó que no va a renunciar porque “su papá necesita de una persona de confianza”.
Negó que su cargo en la Cámara sea por “la plata”, sino que está para acompañar a su padre.
Desde julio empezó a trabajar en la Cámara de Diputados y en setiembre fue nombrada como funcionaria. Supuestamente, es su asesora desde el 2010. Su padre fue gobernador de Caaguazú.
“Yo sigo acompañando a mi papá. Desde siempre le acompañé y tengo la formación suficiente para estar en el cargo. Yo estoy como asesora y asistente de mi papá”, prosiguió.
Sobre sus funciones, señaló que viene las veces que hay sesión en Diputados, mientras que de lunes a viernes cumple horario en la oficina departamental.
Élida María Ríos Núñez es solo un nombre más de los tantos familiares contratados en el Congreso Nacional.
Primero se descubrió la contratación del hijo del presidente del Parlamento, el senador Silvio Ovelar (ANR-HC), Alejandro Ovelar, como funcionario de la Cámara Baja. Es el único hasta el momento que presentó su renuncia formal tras la presión ciudadana.