El diario deportivo El Periódico le realizó una nota al volante de la Selección Nacional. “Para un paraguayo es un orgullo enorme poder triunfar y salir adelante lejos de su tierra. Ahora estoy en un momento dulce que hay que aprovechar”, expresó el jugador de 26 años.
muy humilde. Consultado sobre sus orígenes, Pérez comentó. “Soy de una familia muy sencilla. Mi padre es tapicero, mi madre ama de casa. Nosotros éramos de fuera de Asunción, a unos 300 kilómetros. Cuando vinimos de Canindeyú vivíamos en una cabaña de madera y lo pasamos muy mal. Hoy en día, gracias al fútbol he podido dar otra vida a mis padres”.
Para el ex Libertad, la garra, la fuerza, el deseo de salir adelante y el coraje son las características que destacan a un jugador paraguayo: “No existe un solo paraguayo que vaya para atrás, todos vamos hacia delante a la hora de afrontar las cosas”.
Por último fue consultado por sus tatuajes, a lo que explicó: “Los tatuajes son un resumen de mi vida, de los golpes y alegrías, de los momentos duros y malos”.