Fuera de su ámbito familiar y de la Cancillería tal vez son muy pocas las personas que pueden afirmar que conocen a Alejandro Hamed Franco antes de que se haya divulgado su nombre como posible ministro de Relaciones Exteriores del Paraguay.
Es así que después de haber pasado la mayor parte de su tiempo hasta ahora casi como un perfecto desconocido, este diplomático que se desempeñó en los últimos años como embajador en Líbano ahora está acaparando los espacios en la televisión y en los diarios, como por arte de magia, gracias a que recibió la bendición de Fernando Lugo para que sea parte de su gabinete, como canciller.
Dicen que conoce mucho los problemas que agobian al Medio Oriente y él mismo reconoce que poco o nada sabe de lo que es el Mercosur, uno de los ámbitos en que más deberá trabajar para solucionar los inconvenientes que imponen a su país, y algo más ha de tener como para recibir -y aceptar con gusto por su parte- el cargo de ministro de RREE del gobierno del ex obispo.
Y alguna cualidad especial habrá tenido también para que durante el gobierno colorado fuera nombrado embajador en Líbano, ya que se sabe que por lo general cargos como esos son solo para los incondicionales al régimen que impuso la ANR por 61 años.
Sea cual fuere el motivo por el cual ahora representará al Paraguay ante el mundo, solo resta esperar que lo haga bien.
G. O. G.