Durante toda la jornada, el paso fronterizo mostró un intenso movimiento de ir y venir de vehículos y pedestres. Si bien el comercio de electrónicos e informática no está entre los negocios considerados esenciales, funcionarios de diferentes casas de comercios denunciaron que la patronal los convoca para trabajar normalmente.
Una gran cantidad de paraguayos tuvo que volver al ser inspeccionados en la barreras sanitarias del vecino país. Las autoridades brasileñas exigen una prueba PCR negativa de al menos 72 horas de haber sido expedida por un centro asistencial paraguayo.
Por otro lado, Foz de Yguazú cumple hoy su tercer fin de semana consecutivo de cuarentena total, donde solo supermercados, farmacias y estaciones de servicios están abiertos, mientras que los demás negocios permanecen cerrados.
Ciudad del Este fue una de las ciudades más afectadas por el cierre de frontera, que se inició en marzo y se extendió hasta mediados de octubre del año pasado. Cientos de familias quedaron sin trabajo, cientos de negocios cerraron definitivamente sus puertas. Tiendas que tenían 3 a 4 locales tuvieron que reducirse.
A cinco meses de la reapertura del paso fronterizo, la ciudad está lejos de recuperar la normalidad. Se estima que unos un mil locales comerciales no volvieron a abrir sus puertas. En los shoppings se observan salones vacíos, lo que revela que la situación económica de la ciudad pasa por un momento aún muy complicado. En tanto, la pandemia del coronavirus sigue sumando muertos en Alto Paraná. El reporte oficial de la Décima Región Sanitaria confirma el fallecimiento de 584 personas, la mayoría son de Ciudad del Este, seguida de los municipios cabeceras, tales como Minga Guazú, Presidente Franco y Hernandarias.
120 POR CIENTO. El doctor Carlos Pallarolas, jefe de Neumología del Hospital Regional de Ciudad del Este, dijo que esta segunda ola está golpeando muchísimo al departamento. “Nuestras camas de UTI están totalmente llenas en un 120%, porque tenemos pacientes fuera del hospital. Incluso hay paciente fuera de los lugares donde tiene que ser UTI, ventilados en cada pabellón con respiradores”.
Sostuvo que tres pacientes que están internados en el pabellón de contingencia están esperando camas de UTI en este momento. “Mientras no consigamos, debemos hacer lo que se pueda. Son pacientes de alto requerimiento de oxígeno. En algunos pabellones tenemos pacientes que están mostrando buena evolución y están en planes de ser dados de alta. En este momento tenemos pacientes bastante delicados”.
Los otros internados están todos con oxígeno. “El 40% presenta alto flujo de oxígeno, más de 15 litros por minuto. Estamos en requerimiento de más camas y lo estamos viendo con el Ministerio (de Salud) a ver si nos pueden proveer”.