Se trata del parlamentario que fue vinculado más de una vez con el narcotráfico en el Brasil, de donde es oriundo.
Es conocido como un próspero ganadero en la frontera, con más de 14 establecimientos. Solo a principios de este mes, un medio brasileño lo señaló como supuesto colaborador de “grandes narcotraficantes“ de ese país.
El material lo vinculó con Luiz Carlos Da Rocha, alias Cabeza Branca, por el traspaso de inmuebles que superarían los USD 3 millones, y con Antonio Joaquim Mota, líder del clan Mota, quien le habría pedido cambiar un cheque por valor de USD 50.000.
Se mencionó también que Lalo Gomes supuestamente ayudó a escapar al narco brasileño Ronaldo Mendes, ligado al Comando Vermelho.
En Brasil, sostienen que incluso cuenta con protección de la Senad, mediante su estrecha relación con Hugo Derlis Batista, director general Antidrogas, quien sería su primo, y con el teniente coronel Aldo Osmar Pintos, comandante de Fuerzas Especiales de la Senad, quien sería pareja de su sobrina Helga Lizany Concepción Solís. Esta presta servicios en el despacho legislativo del congresista como comisionada, pero es funcionaria de la Fiscalía.
Hasta el momento, el diputado negó que haya alguna denuncia en su contra, alegando que por ello no tiene por qué declarar al respecto.
En Paraguay, la Contraloría General analiza su declaración jurada, ante su gran fortuna presentada en el documento.
La senadora liberal Celeste Amarilla ironizó ayer sobre el caso de Lalo Gomez. “No sé si la vaca está drogada. Controlen un poco cómo desfila la vaca”, expresó durante la inauguración de la Expo, donde desfiló el ejemplar ganador del diputado Gomes junto a los demás campeones.