Gianina García Troche, esposa del narcotraficante Sebastián Marset, se encuentra internada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Militar por precaución, tras presentar un estado convulsivo no refractario al tratamiento. Es decir, sus síntomas no mejoraron, a pesar de haber recibido el tratamiento estándar en la cárcel de Viñas Cué.
Al respecto, el doctor Darío Fretes, director del centro asistencial, explicó que la causa de las convulsiones aún no fue determinada, por lo que siguen con los estudios médicos.
“Ella empezó paulatinamente con desmayos progresivos y fue evolucionando a un estado convulsivo. Presentó varios episodios compulsivos que no mejoraron con los tratamientos que se le aplicaron; entonces, se decidió la evacuación para los estudios pertinentes”, señaló en conferencia de prensa.
A García Troche se le practicaron una tomografía, ecografía y análisis de sangre. Probablemente, en la mañana del martes se le someta a un electroencefalograma, de acuerdo con Fretes.
“No se detecta ninguna enfermedad de base. Todos los estudios que estamos haciendo salieron normales. El laboratorio, normal”, agregó.
Una junta médica evalúa la salud de la esposa del narcotraficante Sebastián Marset.
Gianina García Troche llegó al hospital en estado inconsciente, pero con signos vitales estables. “Está ahí (en UTI) por el estado de inconsciencia en que llegó, necesitamos un monitoreo constante; fue lo más prudente en ese momento”, añadió.
Debido a la caída provocada por las convulsiones, presenta “pequeños hematomas” en la cabeza, según indicó el médico.
Por otra parte, cuando se le consultó si la paciente pudo haber consumido alguna droga, el médico respondió: “No podemos dar ese tipo de información ni podemos descartar”, por lo que se le practicará un examen toxicológico.
No obstante, el ministro de Defensa, Óscar González, desechó esa hipótesis.
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“Niego categóricamente, tenemos un control muy estricto en Viñas Cué sobre esas sustancias. Desmiento. Descarto con mucha firmeza”, subrayó el secretario de Estado.
Sobre si se trató de una crisis nerviosa, González dijo que puede ser una posibilidad, considerando que “la situación de una persona privada de su libertad obviamente no es la más agradable”.
“La jueza de la causa nos brindó una lista de personas que podrían acceder a ella y esa lista se respeta. Ella recibe la visita de sus padres, hijos y sus abogados. En ese sentido, no tenemos ninguna queja manifestada por ella. No tenemos reportes de que sea una persona conflictiva”, aclaró.
Si bien aún no se sabe cuánto tiempo permanecerá internada, “la seguridad del hospital fue totalmente reforzada para que no tengamos ninguna situación desagradable”, manifestó González.