El principal propulsor y cara visible del emprendimiento es un interno de origen coreano y nacionalizado paraguayo, Marcelo Lee, más conocido como Tío Li, quien es el chef de la salsa picante kimchi. Sin embargo, la sospecha es que la planta fue financiada por personas investigadas en el megaoperativo A Ultranza, entre ellos, Luis Cebriano, uno de los imputados en esta causa que investiga una red dedicada al tráfico internacional de drogas lavado de dinero, liderada por el uruguayo Sebastián Marset, prófugo de la Justicia, y Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, que se encuentra detenido.
La denuncia fue presentada por el Ministerio de Justicia ante la Fiscalía. El viceministro de Política Criminal del Ministerio de Justicia, Víctor Benítez, dio detalles sobre la causa y resaltó que no cuentan con las documentaciones necesarias que respalden la inversión en la fábrica de producción de la salsa picante.
“Desde el Ministerio de Justicia realizamos un relevamiento de datos de todas las penitenciarias y entre ellas la penitenciaria de Emboscada, donde se encontraba establecida una suerte de fábrica donde se produce esta salsa picante. Entonces, al no tener documentos sobre el origen de la inversión, ni tampoco si se realizaban controles en la actividad de la fábrica y no había un control previo sobre la producción de está fábrica, pusimos a conocimiento del Ministerio Público, en atención a que las personas que están llevando adelante está fábrica son personas que podrían estar ligadas al caso A Ultranza”, explicó el viceministro Benítez.
ejemplo de reinserción. El emprendimiento fue promocionado por el Gobierno de Mario Abdo como ejemplo para la reinserción social; sin embargo, ahora se busca determinar de dónde provino el capital invertido para la industrialización del producto.
Benítez afirmó que la denuncia fue presentada ya en el mes de setiembre del año pasado en la Fiscalía.
Respecto al recluso Marcelo Lee, el viceministro señaló que “él es la cara visible de esto, pero independientemente a él sea la cara visible, no podemos descartar de que haya otras personas que estén detrás de esto. Estamos hablando de la posibilidad de que pueda ser una situación de lavado de dinero”.
Según había anunciado la cartera de Estado, la fábrica terminó de ser montada en la nueva Penitenciaría Regional de Emboscada en agosto de 2023 y se presentó como impulsor a Marcelo Lee, el ciudadano de origen coreano nacionalizado paraguayo, que está procesado por tenencia y comercialización de estupefacientes.