“Puede haber un uso de tecnología de manera conjunta; los padres de la generación alpha pueden aprender mucho de tecnología, a través de sus hijos y estos de sus progenitores: la importancia de la convivencia, del vínculo afectivo”, destaca la profesional.
Añade que los límites del tiempo para estar en el espacio cibernético deben ser claros. Es importante –resalta– que los chicos estén involucrados en actividades físicas y colaboren con ciertas tareas de la casa, conforme con la edad que tengan.
Por su parte, la sicopedagoga Carla Decoud agrega que es fundamental desarrollar la capacidad de análisis y de crítica ante la cantidad de información a la que acceden los chicos. La citada generación –enfatiza– son seguidores de youtubers, por ello es importante vigilar las características de estas figuras por ser influenciadores en la conducta y toma de decisiones.
Ventajas. La tecnología también puede ser una aliada para la educación. “Como prefieren lo digital, se pueden cambiar los libros de cuentos por videos que inculquen el autocuidado, respeto hacia el otro, conocer los derechos y obligaciones. Saber además defenderse de forma apropiada”, aconseja Monges.
“Hay una presión social de sus iguales porque al que no usa tecnología se lo va dejando de lado. Depende de cada familia, pero lo recomendable es que cuanto más tarde los padres otorguen celulares o juegos en red, es mejor”, añade.
A sugerencia de la licenciada, conforme vayan creciendo los chicos, es importante potenciar los usos de las plataformas tecnológicas. “Como están tan interesados en los avances pueden hacer descubrimientos que mejoren la calidad de vida. Pueden acceder a aplicaciones que ayuden al bienestar, a promover vidas saludables”.