30 ene. 2026

Gancheros de Cateura acceden a nuevas casas y una vida digna

La oenegé Un Techo para mi País prosiguió ayer, en pleno Viernes Santo, con la construcción de nuevas viviendas prefabricadas de madera. En la zona del vertedero capitalino se pretende levantar 144 de ellas.

CATEURA TECHO

Tarea gratificante. Las ganas de ayudar fueron más fuertes que el sofocante calor. FOTO ANDRÉS CRISTALDO

Un milagro que les llegó en plena Semana Santa se cumplió ayer para varias familias de gancheros del vertedero Cateura, merced al trabajo de los 150 voluntarios de la oenegé Un Techo para mi País, quienes culminaron la construcción de sus nuevas casas.

Las ganas de estos jóvenes por hacer realidad el sueño de la vivienda propia y, a partir de su materialización, la posibilidad de que toda la gente que habita la zona lleve una vida digna, fue más fuerte que el intenso calor que se tuvo en la víspera.

Los improvisados constructores hicieron caso omiso al calcinante sol y aplacando las altas temperaturas con un refrescante tereré, pusieron término a las residencias prefabricadas de madera, que servirán para albergar a familias que en promedio tienen entre seis y ocho miembros.

María Laura Galeano, integrante de uno de los equipos de trabajo de Un Techo para mi País, explica que en promedio lleva dos días acabar por completo una casa.

Agrega que la estructura de 6 x 3 metros es de un solo ambiente, con tres ventanas y con la característica principal de que la misma está asentada sobre 17 pilotes que la mantienen elevada a 60 centímetros del suelo, para evitar que sean presas de las inundaciones de terreno que se dan en el lugar.

Las mismas reemplazan a las precarias habitaciones de cartón, hule y pedazos de madera vieja, donde vivía hasta hoy día la población de Cateura, las que presentaban goteras en días de lluvia y conservaban mucha humedad en su interior.

COSTO. Las familias beneficiadas con estas viviendas de madera y techo de zinc, con aislante de calor y humedad, deben abonar la suma de G. 400.000 para acceder a esta mejora.

Los voluntarios de la mencionada oenegé explicaron que el proyecto no se reduce a un emprendimiento meramente asistencialista, sino que pretenden involucrar en lo físico y económico a las personas que contarán de ahora en más con un nuevo espacio donde vivir.

El valor de cada una de estas edificaciones oscila entre los US$ 1.300 y 1.600, y en la mayoría de los casos, los materiales que se emplean para su realización se consiguen a precio de costo o con planes de refinanciación, informa Julia Michelagnoli, también integrante de la citada organización.

METAS. La oenegé Un Techo para mi País moviliza en la actualidad a un total de 600 voluntarios.

Los mismos están encargados de desarrollar este proyecto habitacional para familias de condición humilde en los bañados Norte y Sur, de Asunción, y en la zona comprendida entre Luque y Areguá.

En los bañados capitalinos se tiene a 144 núcleos familias a ser beneficiadas solo en el área de influencia del vertedero Cateura; en tanto que 12 de ellas están censadas en el área norteña, la que abarca desde los alrededores del Club Mbiguá hasta las inmediaciones del Jardín Botánico.

En lo que respecta a las dos localidades del Departamento Central se tiene a 32 familias en los asentamientos San Lorenzo y Ebenezer, las que también tendrán en breve sus viviendas de madera.

En todos los casos, los terrenos son municipales.