Familias enteras, desde niños hasta adultos mayores, se congregan tanto en las zonas de espectadores de los tramos como en la masiva Fan Zone de Encarnación, para disfrutar de una ronda de tereré, un rico asado, vivencias, charlas y, por supuesto, de la competencia que combina el rugido de los motores con ferias de artesanías locales, activaciones con realidad virtual y presentaciones de música y danza paraguaya.