La calificación de Paraguay se beneficia, según el reporte, en su historial de políticas macroeconómicas prudentes y consistentes, con tipo de cambio flotante, un régimen de metas de inflación y la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF). Del mismo modo, resaltan el nivel de deuda pública relativamente bajo, con una sólida liquidez externa en relación a sus pares ‘BB’.
Fitch destaca en su informe que Paraguay tuvo la menor contracción entre los países latinoamericanos a pesar del impacto de la pandemia y, por otra parte, debido a los efectos de la recesión inducida por la sequía del 2019. Por otra parte, pronostica una fuerte recuperación del PIB de 4,5% en el 2021, impulsado por los servicios, la construcción y la manufactura. En este contexto, proyecta un crecimiento de 4% del PIB para el 2022.
También menciona que la consolidación fiscal va por buen camino y estima un déficit del 4% para el 2021.
Paraguay ha logrado mantener su calificación crediticia y la perspectiva estable con las tres calificadoras (Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch) en el año 2021.