El instructivo sirve para orientar a los representantes fiscales, con respecto al procedimiento a seguir, en caso de que propietarios de terrenos baldíos y construcciones desocupadas injustificadamente se nieguen a cooperar u ofrezcan resistencia.
Si el propietario del terreno se resistiera mediante la fuerza o agrediera físicamente al funcionario encargado del procedimiento, eventualmente podría incurrir en la transgresión de lo dispuesto en el artículo 296 del Código Penal.
Los propietarios de terrenos baldíos y construcciones desocupadas que, una vez intimados por la Comuna local o por la Secretaría del Ambiente, para que procedan a la limpieza de sus respectivos inmuebles, eliminando las malezas, la acumulación de desperdicios, escombros, chatarras o materiales y que injustificadamente se negaran a cooperar en impedir o prevenir las violaciones de las regulaciones ambientales, podrán ser sancionados con pena privativa de libertad y multa.
El artículo 10 de la Ley n° 716/96 estipula que “serán sancionados con penitenciaria de seis a dieciocho meses de multa de 100 a 500 jornales mínimos legales (G. 35 millones) para actividades diversas no especificadas”.
Por otro lado, se encuentra vigente la Ordenanza 408/14 de Basura Cero, que establece multas que van de los 20 jornales (G. 1.404.000) a los 2.700 jornales (G. 189 millones) a ser aplicadas según la gravedad de cada caso, a lo que se suma la posible condena de cinco años de cárcel.
Según el Gobierno, la alta infestación del mosquito Aedes aegypti en Paraguay, que cerró 2015 con 16.516 casos confirmados de dengue y cinco muertes por esa enfermedad, se debe a la gran proliferación de criaderos en las calles y en las casas.
Estos surgen en todo tipo de recipientes abandonados o acumulados, como neumáticos en desuso, cubos descartables, platos de macetas o bolsas de plástico donde se almacena el agua, el caldo de cultivo perfecto para que el temido mosquito se reproduzca sin cesar.
Para acabar con esa plaga, día a día, y casi puerta a puerta, funcionarios del Gobierno realizan mingas ambientales e intentan concienciar a la población de esos peligros, una campaña que no es nueva para el Paraguay, que sufre el dengue desde que se instaló de forma endémica en el país en 2009.