Arte y Espectáculos

Fervor adolescente y corpiños voladores en concierto de los Jonas

El concierto de los hermanos Jonas, que comenzó pasadas las 20:00 del domingo, estuvo marcado por sus grandes éxitos y la presencia de miles de fanáticas de todas las edades.

Por Sarah Ortiz

sarah-ortiz@uhora.com.py | @galletita

Aquellas seguidoras que pasaron la adolescencia hace un buen rato volvieron en el tiempo para dejar a un lado los años y algo más.

Gritos, ropa interior y globos en el aire fueron la señal de que algo sonaba muy bien en el Yatch y Golf Club en la noche del tercer domingo de marzo. Eran los Jonas Brothers.

Sumamente puntuales, tanto que se adelantaron a la hora en que una gran mayoría pensaba se presentarían, Nick, Joe y Kevin hicieron que el público presente vibrara en cuanto salieron al escenario interpretando Paranoid.

Con una sonrisa de ganadores, ellos ya habían conseguido mucho antes el corazón de miles de las presentes. Sus suspiros, pancartas de amor, gritos de euforia y más de un desmayo que movilizó a los bomberos.

Y ellos no paraban. Con energía para rato cantaron un total de 23 canciones que en ningún momento el público dejó de entonar, aplaudir y disfrutar. Presente entre tanta energía jonática concentrada era imposible no vivir un estado de piel de gallina constante.

Joe gritaba "¡¡Paraguay!!", Kevin animaba a todos a saltar, aplaudir y cantar y Nick las ponía a gritar cada vez que cantaban sus solos. Niñas y niños de hasta 8 años, madres, y grupos de amigas que ya habían pasado los 20, la variedad era grande, pero la sensación en el aire se sentía la misma.

No pasaron ni 12 minutos de las 20:00 y los chicos ya habían interpretado Thats just the way we roll, Still in love with you y BB Good con el que los Jonas entonaban y pedían un "sé buena conmigo" a un público que no se negaba a serlo. Los primeros corpiños aterrizaban en el escenario.

La noche prosiguió con Last time around, Play my music y a Kevin ya lo veíamos con un sombrero piri en la cabeza. Siempre risueño, siempre alegre, él, sus hermanos y los 7 músicos que se encontraban en el escenario no dejaron de destilar vibra de la buena desde que pisaron el escenario paraguayo.

"Hola", saludaban y luego de interpretar Goodnight and goodbye y Give love a try, Joe quiso que todos los presentes escucháramos las voces de "los grandes músicos" que los acompañaban durante sus giras, entre ellos un baterista que se presentó durante todo el show sin remera, una violinista, una corista, un tecladista y un guitarrista.

Todos ellos comenzaron a bailar y cantar en el centro del escenario, nosotros los acompañábamos desde abajo. Finalmente, a 30 minutos de las 20:00, Joe dio paso a Gotta find you, una nueva canción romántica empezó a sonar.

"Sos la voz dentro mío, la razón por la que canto, necesito encontrarte, voy a encontrarte", era lo que cantaban a coro miles de voces como una sola.

Se apagaron las luces, los hermanos cambiaron de guitarras y luego fue Kevin quien presentaría Lets go, parte de su último álbum y canción hecha y dispuesta para poner a saltar y bailar a cuantas almas estuvieran dispuestas.

"¡Gracias, Paraguay!" y las chicas respondiendo a gritos y lagrimas "¡A vos, mi amor!".

Nick dejó su guitarra y se apoderó de la batería, y ya sin abrigo y acalorado en tierra paraguaya, se unió a sus hermanos para interpretar Just in love y posteriormente un tema de su autoría, Who I am.

El más joven de los hermanos pasó de la guitarra a la bateria, y de esta al teclado para interpretar Fly with me.

Wedding bells., Pushing me away y Hello beautiful le siguieron y antes de cantar Love bug, bailaban músicos y cantantes en el escenario ¡y hasta el baterista sin remera dejó los palillos, tomó una pandereta y se unió al baile!.

Posteriormente y para sorpresa y agrado de muchos, público y artistas cantaron We are young del grupo estadounidense, Fun. Y era la canción perfecta para describir el show que daban en el país.

"Esta noche, somos jóvenes, así que encendamos el mundo en fuego, podemos lucir más brillantes, que el sol". Personas de todas las edades, muchos perdimos unos cuantos años con ellos. A saltos, gritos o simplemente contagiados por la energía de los demás.

Los Jonas volvieron a colocarse las guitarras acústicas y dejaron a un lado las eléctricas para interpretar nuevamente uno de los clásicos románticos favoritos que ninguna chica en el Yatch dejaría de cantar esa noche, When you look me in the eye.

El final

Cada parte de esa canción fue la declaración de amor perfecta de ese público enamorado de un grupo que sabe cómo darle a sus fanáticas un concierto para no olvidar.

A las 21:15, Nick, Joe y Kevin saludaron y dejaron el escenario que a la par que estos se iban, dejó de estar iluminado.

Con un encore que se escuchó apenitas, pero que tampoco hizo mucha falta, los chicos retomaron sus lugares con una sonrisa que decía "Les vamos a dar algo que las va a volver locas". Fue entonces cuando sonaron las primeras notas de SOS.

Desde todos los sectores que lucían repletos, saltaban, gritaban, levantaban manos y voz y todos cuanto conocían a los Jonas Brothers desde su aparición en Disney Channel, vibraban y no podían creer que un 17 de marzo los tenían enfrente tocando para ellos.

Joe dijo lo que todos querían escuchar, "una más" y fue Burning up, primer sencillo del álbum A little bit longer de los Jonas Brothers, la canción con la que cerrarían su primera presentación en Paraguay.

Fue un concierto que a poco de iniciarse se sabía que iba a ser muy bueno. Y fue muy bueno porque mucha energía se concentró en un mismo lugar.

Con los Jonas vibraron hasta los que no querían, hasta aquellos que solo fueron para acompañar. El fervor y la "electricidad" en el ambiente consiguió que muchos nos sintiéramos mas jóvenes que nunca y que ese domingo en particular, no tuviera nada que envidiarle al mejor y más fiestero de los sábados de este 2013.

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