Disminuido por las ampollas en la planta del pie izquierdo, el prometedor jugador asiático comunicó su abandono cuando solo habían transcurrido 62 minutos. Un poco antes, en el intercambio del 4-1, había solicitado asistencia médica para tratarse de esa dolencia.
“Yo he jugado con ampollas en el pasado y sé lo doloroso que es. A veces el dolor es demasiado grande. Lo siento por él”, señaló Roger a pie de pista.
Feliz por poder disputar su trigésima final de un Grand Slam, el suizo reconoció que no le gusta hacerlo “de esta forma”, refiriéndose al abandono de su oponente.
Hyeon Chung estaba siendo, además, la gran revelación del torneo.
“No es fácil ganar a Alexander Zverev o a Novak Djokovic y él aquí lo ha hecho. Creo que va a ser un gran, gran jugador. Llegará al top 10, seguro”, dijo sobre el surcoreano, vigente campeón del Masters de la Nueva Generación disputado en Milán (Italia). El domingo a la madrugada Federer jugará la final del torneo con el croata Marin Cilic, quién eliminó a Kyle Edmund de Gran Bretaña.