“De un ambiente caliente y seco, con focos de incendios, humo, el aire bastante contaminado, vamos a pasar a un ambiente caluroso, pero más húmedo y bochornoso. A partir del domingo, tenemos los famosos aguaceros y van a continuar los siguientes días. Las máximas tal vez estén entre 30 y 37 grados, pero la sensación térmica de 40”, relató el director de la Dirección de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo.
El Niño. Sobre el fenómeno de El Niño, que se tiene actualmente, Mingo explicó que es una condición que afecta a todo el globo terráqueo, pero de forma diferente. A nivel local, recordó que generó una primavera en el 2003, con lluvia intensa, de corta duración, pero de mucha acumulación. También jornadas sucesivas con récords de temperaturas máximas históricas para un día específico. Las temperaturas elevadas también se trasladaron al verano del 2004, a excepción de la lluvia.
Al profundizar sobre la condición de El Niño, detalló que este fenómeno de océano-atmósfera modifica varios aspectos como la circulación del viento, la disponibilidad de humedad, la temperatura. “A nosotros normalmente El Niño nos daba mucha lluvia, calor, tornados, granizadas, inundaciones, pero evidentemente no es un Niño muy típico, es muy intenso, pero no es muy típico. La primavera generó condiciones parecidas a lo que tiene que ser, pero ahora todavía el verano no se está manifestando totalmente”, refirió.