29 may. 2026

Familiares de secuestrada en el Este piden ayuda para pago del rescate

Los afectados son productores y afirman que no tienen recursos, pero acudirán a sus amigos para negociar con los captores. Pobladores de la zona están en shock, afirma intendente.

“Yo nunca tuve ese recurso. Trabajo, con mi sudor conseguí algunas cositas, pero no se cómo, de dónde voy a sacar eso”, afirmó Milton Gabriel Rubert, esposo de Sandra Cristina Máceda, quien fue secuestrada el pasado sábado y por su rescate piden 250 mil dólares.

La mujer fue llevada por sus captores de la localidad de Mbaracayú, Departamento de Alto Paraná.

Su marido pidió a la Policía y la prensa que se aparten de su vivienda y del caso. Volvió a afirmar que el monto exigido por los secuestradores es imposible en estos momentos para su familia.

“Ahora por ejemplo estoy teniendo un problema serio. Ya vienen otras llamadas posiblemente de la cárcel, tentando extorsionar también. La familia está muy desesperada, estamos buscando.... Espero que mis amigos por favor me ayuden en lo que es posible, pero este monto yo no tengo. Lo que tengo son solamente deudas, deudas y deudas. Ahora estoy con mi maíz la helada comió todo, el trigo quemó todo, no tengo producción, solo tengo deudas”, sostuvo.

No obstante, aseguró que hablará con sus allegados y que seguirá negociando con los captores para poder liberar a su esposa.

EN SHOCK. Por su parte, Edir Lermen, intendente local, sostuvo que en la localidad de Mbaracayú se viven horas de angustia y que los pobladores están en shock tras lo ocurrido porque antes de lo ocurrido era la tranquilidad la que reinaba en la zona.

Lermen no pudo ocultar su tristeza por los momentos que les toca vivir y dio ánimo a la familia.

“Todos nosotros los pobladores estamos en esta situación y más la familia que se encuentra en un estado emocional muy difícil, por la situación que está pasando. Es algo muy triste lo que está ocurriendo en esta zona del país, que nadie esperaba en estos momentos”, afirmó el ejecutivo municipal.

Según reveló, los que viven en el municipio todavía podían darse el lujo de dormir con las ventanas abiertas hasta el sábado, en que la inseguridad reinante en el país les golpeó de forma dura.

“Desde el sábado terminó la paz en el distrito de Mbaracayú. Nosotros nos consideramos una comunidad muy tranquila, que podía dormir con las ventanas abiertas, gracias a Dios. Pero desde ahí opa la tranquilidad”, dijo.

Hasta el momento, no presentaron una prueba de vida de la secuestrada.

La familia también confirmó que sus cuentas, donde tenían sus ahorros, ya fueron bloqueadas por parte del Ministerio Público, como manda el protocolo que se activa para estos casos.