“Necesitamos que se abra una investigación con un criterio unificado en todas las fiscalías”, dijo el abogado de La Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir), Enrique Vila Torres.
El abogado entregó hoy en la sede de la Fiscalía General del Estado documentación sobre 261 casos de afectados de todas las regiones.
La asociación entregó partidas de nacimiento falsificadas, pruebas de ADN de algunos afectados, declaraciones de padres que compraron a sus hijos y testimonios de enfermeras o enterradores que narran las irregularidades denunciadas.
“Entiendo que existía una red organizada...entre los captadores, los intermediarios de padres y las clínicas donde se facilitaban esos niños”, indicó el letrado.
“Evidentemente existía interconexión porque nunca los hijos robados acaban inscritos en las mismas ciudades en los que se robaban o nunca los padres eran de las misma ciudad donde se compraban”, añadió el letrado.
Según el abogado, habría “un primer periodo, los años 40, cuando se cogieron niños de mujeres republicanas que estaban encarceladas, y otro, en la década de los 50, que se convierte en una trama mafiosa con una finalidad económica, en la que participan personas de izquierdas y de derechas y que dura hasta bien entrados los años 90".
Los afectados han reclamado al Gobierno la creación de un banco de ADN para poder cruzar los datos de los denunciantes, ya que la organización calcula que podrían haber 300.000 “niños robados” en España.
No obstante, el presidente de Anadir, Antonio Barroso, explicó que se ha llegado a un acuerdo con una entidad privada para que puedan registrar su ADN los afectados que lo deseen “por un precio económico”.
Un centenar de afectados acompañaron al presidente y al abogado a la fiscalía, portando pancartas y camisetas con lemas como “Si dudas de tu identidad, únete a nosotros, nos podemos ayudar”.
Una de ellas, Rocío García, explicó a Efe que siempre supo que era adoptada -en 1980-, y que comenzó a investigar sus orígenes cuando sus padres le comentaron que habían dado un donativo de 50.000 pesetas (unos 300 euros).
“Creí que era un caso único y para mi sorpresa he descubierto que somos muchos en toda España”, dijo Rocío, quien explicó que en Anadir hay “hijos irregulares, hijos apropiados, madres que buscan a sus hijos o hermanas que buscan a su gemela, por ejemplo”.