25 may. 2024

Familiares de Isamar piden pena máxima para presunto asesino

Los familiares de la docente Isamar Auxiliadora Cabral Aguilar, asesinada en abril en Concepción, exigen celeridad a las autoridades para que cierren el caso y otorguen la pena máxima al presunto autor del homicidio de la joven.

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Isamar Auxiliadora Cabral Aguilar, de 28 años, es docente de la zona de Jughuá Po’i y Cañada Lourdes del Departamento de Concepción.

Foto: Gentileza.

Tras la detención del supuesto asesino de Isamar Auxiliadora Cabral Aguilar, los familiares exigieron castigo ejemplar para el hombre y piden mayor seguridad para que no vuelva a ocurrir un hecho similar.

“Queremos justicia para que a ningún docente del Paraguay le ocurra lo que a Isamar y que ninguna otra madre pase por esta situación. Es difícil esta situación, queremos la pena máxima para el asesino”, expresó Pedro Martínez, docente y compañero de trabajo de la joven.

Igualmente, solicitó mayor presencia de la Policía en las escuelas y caminos vecinales por donde transitan los docentes para llegar hasta sus puestos de trabajo. “Que la familia reciba justicia por lo que le pasó a ella siendo docente y haciendo su labor”, prosiguió.

Casi sin poder hablar por el dolor y la impotencia, Norma Aguilar, madre de la educadora, clamó a la Fiscalía que haga su trabajo.

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“Quiero justicia para mi hija, por favor. Que la Fiscalía haga de su parte ani oparei jeýma kóa (para que no quede en la nada)”, pidió la mamá.

La Policía Nacional detuvo este jueves a Hilario Gayoso Duarte, quien estaba siendo buscado por las autoridades tras el asesinato de la maestra. Su detención se dio en la vía pública, sobre la ruta PY05 de la localidad de Cuero Fresco, distrito de Arroyito.

El asesinato de la maestra ocurrió en abril y conmocionó a toda una comunidad. Isamar Cabral fue hallada sin vida en un terreno baldío, que se encuentra a mitad del trayecto que utilizaba para dirigirse a una de las escuelas donde enseñaba.

Ella impartía clases en las zonas de Jughuá Po’i y Cañada Lourdes.

La hipótesis inicial del crimen es que se habría dado con fines de robo del vehículo de la mujer. La educadora se compró el automóvil porque recorría una zona lejana para enseñar y lo adquirió por motivos de seguridad.