Ese déficit muy preocupante en torno a los aportes y a la distribución también deberá incluir en algún momento una reforma verdadera con sus complejidades porque lo aplicado en Diputados y que espera análisis en Senadores es apenas una solución temporal.
Así coincidieron los ex ministros de Hacienda Manuel Ferreira y César Barreto, además de Rodrigo Ibarrola, analista del Cadep. Al mismo tiempo, alertaron que en pocos años más se tendrán que hacer nuevos ajustes.
“Con esta reforma, se para el crecimiento del déficit y el monto queda estancado en USD 306 millones anuales aproximadamente, pero esto debía haberse dado ya hace diez años, puesto que hoy estamos metidos en un conflicto complicado”, destacó Ferreira.
Barreto, por su parte, reconoció que las decisiones en Diputados no fueron las óptimas ni abarcativas, pero que no le resta importancia, ya que debía fijarse la edad mínima para la jubilación, que es el elemento principal de cualquier cambio paramétrico y principal fuente del déficit, porque la gente se jubila muy joven.
“Si se miran todos los parámetros (relaciones entre edad, esperanza de vida, tasa de sustitución y de aporte) se ve que quienes ingresan a la Caja aportarán con nuevas reglas”, explicó.
A su criterio, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó algo razonable e incluso dijo sentirse sorprendido por lo responsable de haber encarado la cuestión desde Diputados.
En el mundo. Según Rodrigo Ibarrola, el sistema de reparto tiene problemas en el mundo entero y la tendencia es unificar la jubilación e ir creando otros pilares adicionales para sostener e integrar a más gente. Incluso habló de un especia de capitalización individual o caja colectiva ocupacional, que conllevará también reformas estructurales de gobernanza, inversiones, administradores y actuarios.
Lo que se contempló en Diputados fue, según manifestó, una reforma paramétrica para reducir el nivel de déficit, pero que en 2034 estaríamos casi en la misma posición actual, ya que ahora ese déficit es del 0,8% del PIB, con lo que se deberá de nuevo hablar de reforma y quizá también para quienes ingresan en el sector público las reglas cambiarían de nuevo.
Ferreira fue de la convicción de que todos los trabajadores deben tener acceso a la jubilación; mientras que si será mediante IPS o Caja ya es otra historia; atendiendo a que existen tres discusiones que merecen seguir en debate: la Caja Fiscal, IPS (que es una bomba de tiempo, según dijo) y que el 70% de quienes trabajan no se jubilarán.
unificar. Barreto aportó, de su lado, que se necesita reformar unificando las Cajas, no obstante, son altísimos los costos de la transición. Recordó que a Chile le costó 45 años adecuar su sistema jubilatorio a las nuevas reglas.
Los tres economistas coincidieron, por su parte, en que es muy complejo el tema de los derechos adquiridos cuando se trata de sectores que lograron una jubilación diferenciada y que consiguieron beneficios particulares, negociando con los gobiernos de turno.
Ferreira insistió en que el sistema actual está perjudicando a más de 6 millones de paraguayos, en beneficio de 150 mil; mientras que se necesita mayor consciencia de la gente para entender de qué manera le afecta un régimen como el actual.
La Cifra
70 por ciento aproximadamente de los paraguayos no tendrá derecho a jubilación, según recordaron los economistas.