Enrique Duarte, desde la UIP, instó al Ejecutivo a implementar cambios inmediatos para sostener el avance del país, advirtiendo que la demora en reformas claves amenaza la estabilidad. Entre las críticas principales, cuestionó la falta de avances en la reforma de la Caja Fiscal, la ausencia de una política energética con tarifas técnicas y un órgano regulador independiente, así como los persistentes retrasos en pagos a proveedores del Estado. “Es inaceptable argüir que las barreras estructurales, que sabotean y frenan el potencial del crecimiento económico y el desarrollo social, no puedan ser encaradas y corregidas”, declaró Duarte, rechazando excusas relacionadas con el periodo electoral.
Duarte también rechazó los controles de precios impuestos por el Gobierno, expresando preocupación por la inseguridad jurídica, el manejo del Ministerio Público en temas de informalidad y contrabando, y las sanciones “desproporcionadas” de la Secretaría de Defensa del Consumidor (Sedeco). En el ámbito laboral, criticó el enfoque del Ministerio de Trabajo en fiscalizaciones y multas, que considera parciales y erosivas para la confianza empresarial, además de los feriados no planificados que impactaron la productividad y prácticas como el nepotismo en nombramientos públicos.
Crecimiento. Duarte reconoció un crecimiento industrial del 4,6% en 2025, equivalente al 26% del PIB, pero enfatizó la necesidad de cautela: “Los logros alcanzados hay que recibirlos con beneficio de inventario”. Señaló avances como la creación de más de 33.000 empleos en el sector manufacturero, un aumento del 210% en inversiones privadas en el segundo cuatrimestre y exportaciones industriales por más de USD 6.400 millones. Sin embargo, insistió en que estos logros no resuelven problemas heredados, demandando “imaginación y valentía” para abandonar “discursos estériles”.
Por su parte, en el mensaje de la Feprinco, Duarte –quien también preside esta entidad– reiteró las críticas al Estado, enfocándose en la ineficiencia de la cadena de pagos, que genera parálisis en proyectos y deteriora la reputación nacional. “La previsibilidad fiscal no se mide solo por normas, sino por conductas”, afirmó, exigiendo planificación y cumplimiento para restaurar la confianza. Denunció la burocracia y la falta de digitalización en instituciones públicas, que encarecen la actividad económica y fomentan la discrecionalidad.
Destacó desafíos en la sostenibilidad fiscal, limitada por rigideces presupuestarias y compromisos previsionales, llamando a reformas en infraestructura, educación, salud y competitividad. Criticó la ausencia de diálogos tempranos con el sector privado, que generan incertidumbre y costos sociales, y demandó reglas claras, seguridad jurídica y logística eficiente para atraer inversiones.
Piden combate a la informalidad
Además, Enrique Duarte reclamó mayor coordinación para combatir la informalidad, contrabando y prácticas ilegales, reconociendo el crecimiento en recaudación tributaria por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), pero insistiendo en una aplicación equitativa de la ley. Expresó inquietud por la discrecionalidad judicial, sanciones desmedidas y medidas cautelares que protegen actividades ilícitas. En el sector forestal, demandó mejoras en infraestructura y políticas para optimizar exportaciones. Advirtió que el crecimiento macroeconómico –con estabilidad y atracción de inversiones– no garantiza un desarrollo inclusivo sin abordar estos reclamos. “El crecimiento por sí solo no garantiza desarrollo”, insistió Duarte.