Los dos empresarios, hoy imputados por supuesto lavado de dinero, habrían celebrado un contrato de compraventa de la estancia Negla Poty, con Alexandre Rodrigues Gomes, hijo del legislador fallecido.
SIN SER TITULAR. Esta venta fue el 21 de mayo del 2020 y se reserva la propiedad del inmueble.
Sin embargo, en el momento de la venta, Finexpar no tenía la titularidad de la propiedad, perteneciendo en ese momento todavía a Cepagro, representado por Carlos Oleñik, presunto brazo del esquema de Pavão.
Recién el 7 de julio del 2020, la empresa de Zubizarreta pasa a ser titular del bien, “en concepto de dación de pago por supuestas operaciones morosas”.
Otro punto que supuestamente lo hace irregular a la operación es que esta se habría formalizado por expresas instrucciones de miembros de la estructura criminal vinculada a Jarvis Chimenes Pavão.
“Se considera que la colaboración con los directivos y representantes de la entidad financiera sería determinante para concretar los fines relaciones al lavado de activos y ocultamiento de bienes de origen ilícito”, dice la imputación de los fiscales Ingrid Cubilla, Osmar Segovia y Elva Cáceres.
Además, se cree que el 70% de descuentos de cheques girados por los Gomes fueron realizados en cuentas habilitadas por Finexpar.