En una fosa común encontraron los huesos, ropas, zapatos y hasta un aparato celular, que serían de la víctima.
Según una alta fuente policial, la Policía procesó una información certera sobre el lugar de la “tumba” de la empresaria, por lo que se solicitó la intervención fiscal para allanar el sitio.
Se puede decir que en un 90 por ciento se trata de la mujer desaparecida, presuntamente secuestrada por una banda criminal liderada por su ex guardia Robert Sanabria, quien era empleado de la empresa Avispón, confió la fuente a ULTIMAHORA.COM.
Cabe destacar que el centinela fue imputado y recluido en la cárcel de Tacumbú al igual que el jardinero de la vivienda de Gilda Vargas. El primero fue asesinado en el penal en el año 2005, mientras el segundo sigue con prisión domiciliaria por la misma causa.
Según los intervinientes, el cadáver estaba boca abajo en medios de colchonetas y los pies atacados con una cinta de embalaje.
Los forenses comenzarán los trabajos investigativos en la mañana de este martes para determinar con exactitud si los restos óseos pertenecen a la empresaria. Las pruebas estarían en un lapso de diez días, según se supo.